En tres frentes se movió el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez en la V Cumbre euro-latinoamericana que se celebra en Lima. Y en dos de ellos chocó con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, también presente en la cita.
Las imputaciones de Chávez al director general de la Policía de Investigaciones, Arturo Herrera, de haber sido parte de la operación “Retiro de televisores” fueron refutadas por Insulza que arguyó que no existen antecedentes para una acusación de esta índole.
“No hay ninguna evidencia de eso. Tengo un gran respeto por Arturo Herrera, es un gran amigo, y se ha dicho eso no sólo lo desmiento, sino que también lo lamento”, dijo Insulza.
El otrora panzer de La Moneda cuestionó el proceder del gobernante venezolano y advirtió que “habría que evitar este tipo de cuestiones, porque no ayudan”.
Insulza impugnó además que Chávez dude de la seriedad de los expertos de la Interpol, que descartaron una manipulación por parte de Colombia del computador que perteneció al fallecido “número dos” de las FARC, Raúl Reyes y en cuyos registros se indicaría que existen nexo entre Chávez, el Presidente de Ecuador, Rafael Correa y la guerrilla.
“Como trabajo técnico no me cabe duda -porque conozco Interpol, conozco su prestigio-, que estuvo bien realizado. No creo que de ese notebook nadie de ese equipo haya pretendido sacar conclusiones políticas. Las conclusiones políticas las sacan otros”, aseveró Insulza.
Con todo, Chávez insistió en azuzar la polémica con el Mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, por este tópico y manifestó que le “duele la bajeza” del gobierno de Bogotá y que para dialogar con Uribe tendría que “bajar a un pantano”.
“Todos somos de la misma hermandad, (Luiz Inacio) Lula (da Silva), Tabaré (Vázquez) -que no pudo venir- Cristina (Fernández), la Michelle (Bachelet), (Rafael) Correa, Chávez, el único problema, el que no cuadra en esto es Uribe", manifestó en un receso de la cita.
No todo fue conflicto para el carismático gobernante. El Presidente venezolano se disculpó con la canciller alemana, Angela Merkel con quien mantenía una disputa provocada por su afirmación de que Merkel pertenece a la derecha que apoyó a Hitler, luego de los cuestionamientos de la gobernante germana que convocó a América Latina a “alejarse” de su influencia.
“No he venido a pelear aquí. Me dio mucho gusto darle la mano a la canciller alemana, nos dimos un beso. Ella dijo algo por allá y yo le respondí. Cristina (Fernández, la presidenta argentina) estaba allí, le di un beso a ella y a la canciller alemana, a quien le dije que si fui duro ‘perdóname, aquí está mi mano’” relató Chávez.
Chávez aseguró que Merkel le invitó a visitar Alemania, lo que fue desmentido por fuentes de la delegación alemana.