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  "Soy heterosexual, por ahora"

  "Soy heterosexual, por ahora"

  Su papel de lesbiana descarada en la serie nocturna de TVN la convirtió en la estrella de la semana. Le gusta que sea un personaje normal, sin dramas, sólo buscando amor con su pasión lésbica. Dice que todavía hay gente que no se sienta en la mesa con un "maraco". Se define como resiliente y es súper pedagógica.

Domingo 18 de mayo de 2008


Es súper pedagógica elaborando las respuestas, meditando varios segundos antes de responder, a veces dejando vagar la vista por el parque detrás de la ventana del café de Bellas Artes donde hablamos. Después enfoca la mirada y desgrana su argumentación rigurosa, precisa. Confiesa que el papel de lesli recién llegada de París, que la ha lanzado a los medios desde el estreno esta semana de "El señor de la querencia, le da la oportunidad de opinar sobre temas en los que tiene opinión. Cree que su lesbiana sin dramas afectivos pone el debate en el lugar correcto: la tensión entre la apasionada y descarada pasión sexual de una mujer libre y la represión social que sigue intacta en el Chile actual.

Lorena (30 años) ya era contestataria y rebelde en la Compañía de María, mucho antes de estudiar teatro en la Finis Terrae y empezar una carrera teatral que la mantuvo durante seis años (2001-2006) en el elenco del Teatro Nacional. Sigue apasionada con sus clases de teatro en Balmaceda 1215 y sorprendida por su rol de opinante de los derechos de las minorías sexuales. Cuando le preguntamos qué palabra elegiría si tuviera que escoger una para definirse, no duda: "Me caracteriza la resiliencia". Como Julio Milostich, el perverso protagonista de la serie, es una artistas "macerada" en el teatro y que la tele ahora ofrece como actriz dura, flexible y potente.

Esta semana los medios nos peleamos por hablar contigo, estás de moda por tu rol de lesli.
Desde el debut de "La Querencia" parece que sí que hay una pequeña moda. Me gusta el papel porque la homosexualidad femenina no se había abordado desde esta perspectiva.

Una mujer tan abiertamente homosexual no parece muy posible en el Chile de 1920.
Convengamos que la homosexualidad existe desde siempre, partamos por la Safo de Lesbos y llegamos a los principios. Y en 1920, en la Europa de posguerra, había una rebelión femenina donde la homosexualidad femenina estaba en boga, y hay hitos en la historia que lo avalan. En América tenemos a Frida Kahlo.

Te preguntaba más por la sociedad chilena de esa época.
En el Chile de 1920 es imposible mencionarlo. Hasta donde tengo conocimiento, no hay literatura y ni otras artes que lo muestren, pero no sabemos nada del comportamiento de las dueñas de casa. Me imagino lo lapidario que puede haber sido para alguien asumir una preferencia sexual de esa índole en ese tiempo. Pero es una problemática contemporánea en cualquier época que se ponga.

¿Por qué seguimos tratándola de problemática si todos parecemos de acuerdo en su normalidad?
Está en televisión porque no está aclarada por la sociedad. No estaríamos teniendo esta entrevista si estuviera resuelto el tema de la homosexualidad. Genera interés que haya un personaje lésbico en una teleserie. Es un personaje común y corriente, con padre y madre, dinero en este caso, sin ninguna adversidad afectiva, simplemente tiene una pasión diferente.

Curioso destino el de actriz. Te eligieron en un casting para representar este papel y te conviertes en vocera de la problemática lésbica.
Es muy curioso porque en teatro uno toma ciertos textos para estudiar y trabajar un papel; en cambio, en televisión te llaman y te dicen: "Toma este guión, tú vas a hacer tal personaje". Y, efectivamente, te vas dando cuenta que tienes que dar tu punto de vista personal sobre el tema, porque decir vocero sería pretencioso. Para mí, como persona, es fantástico. Me da un espacio para opinar sobre lo que tengo una opinión y sobre lo cual creo que existen muchísimas discriminaciones, tabúes e injusticias.

LUCRECIA PARISINA

Más que preguntarte cómo preparaste tu personaje lesbiano de Lucrecia queremos saber cómo preparaste esa vocería.
No tengo que preparar mi cabeza para hablar de eso, aunque nunca haya experimentado la homosexualidad, hasta ahora. Soy una actriz que representa una ficción y no tomo ninguna bandera de lucha, me daría vergüenza hablar en nombre de las homosexuales.

La serie promete vuelcos brutales en el guión. ¿Cómo es tu personaje?
Una hija que vive con su madre viuda en los gloriosos años veinte en París, de la revolución femenina con Anaïs Nin y la June. Ella vive ese desorden femenino, allá donde la mujer sale a bares nocturnos, fuma, conduce, lee libros, pelea por el voto femenino, y pide ser nuevamente como el hombre, igual que en la antigüedad. Suponemos que su mamá ve que está demasiado loca y vuelve para casarla con su primo. Pero Lucrecia no se va a casar nunca, es distinta y la represión social pasa a ser su primer conflicto, porque ella es activa, sabe lo que quiere y lo que dice, es ella quien seduce, engancha.

¿Crees que las minorías sexuales están integradas?
Evidentemente que no están integradas. Hace un par de años, no más, vimos cómo a una jueza le quitaron sus hijos por ser homosexual post sus relaciones heterosexuales. En ese sentido, me gusta mucho que este personaje sea una mujer normal, porque uno de los flacos favores que hacen los medios en relación a las minorías es situarlos en planos relacionados con roles como de drogadictas. Es positivo que se rescate desde la normalidad.

¿Nuestra estructura de poder sigue siendo demasiado machista?
Independiente de la libertad que puede haber y que hay, seguimos siendo muy conservadores, y eso tiene que ver con el poder eclesiástico. Y seguimos la doctrina católica y la conservaduría es la que manda. Si prohíben la pastilla del día después, si expulsan niñitas del colegio por amores lésbicos, no pretendamos que la homosexualidad esté resuelta. Estoy segura de que si tu hijo te dice que es homosexual te vas a aproblemar, y no porque sea homosexual, sino por los problemas que va a tener en la sociedad.

También se dice que las minorías sexuales han hecho del victimismo un estilo de vida.
Todavía hay mucha gente que no se sienta en la misma mesa que un "maraco", y por supuesto que tenemos la costumbre de pasar nuestros problemas a otro, pero no hay victimismo, sino constatación de ciertos hechos. No son aceptados socialmente. Y, además, es muy distinto estar dentro del clóset que fuera.

Parece que a nivel simbólico, con Presidenta madre soltera, estamos mejor que en derechos reales.
Es que no se puede crecer a ritmos iguales en todos los aspectos, pero el plus que tiene la Presidenta no es el hecho de ser mujer.

¿Tenías expectativas feministas con este Gobierno?
No. El mejor gobierno es aquel que en su cabeza está bien equilibrado entre lo masculino y lo femenino. Si Cleopatra fue la mujer que fue es porque era muy masculina también dentro de su femineidad. Si un estadista pudiera llegar a esa polaridad sería un buen equilibrio, como Cleopatra, que era guerrera y estadista.

PREFERENCIAS PERSONALES

Y tú, Lorena, ¿eres una cazadora como Lucrecia?
No, pero el comportamiento nunca es unívoco y también uno es según quién es el dialogante, que hace salir lo mejor y lo peor de uno. En algunos casos te permites ser pasiva y dejarte querer, te gusta que te llamen y te regaloneen. Soy súper femenina, vanidosa, egocéntrica, pero también me gusta mucho tomar la iniciativa y sorprender al otro.

¿Casada, separada?
Soltera.

Y otras preferencias: ¿heterosexual, bisexual, homosexual?
Heterosexual hasta ahora.

¿Estás preparada para la fama que te viene? Cuando vayas por la calle van a decir: "Ésa es la lesli de 'La Querencia'".
Te lo voy a poder contar en tres meses más. Hasta ahora sólo he recibido puro cariño. Y como la teleserie es de otra época hay una cierta distancia. Ya veremos qué pasa con la fama.

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