
Domingo 18 de mayo de 2008
Esta propuesta logró un amplio consenso. Harald Beber, economista del CEP, sostuvo que "son muchos los países más desarrollados que han caminado en dirección similar..". Si el Gobierno la hace suya, se convertirá sin duda en el aporte más importante de la Comisión Meller a la lucha contra la desigualdad social en Chile.
Esta propuesta es la más se acerca a lo planteado por Moseñor Goic, presidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, quien sugirió un "salario ético" de al menos $ 250.000. El subsidio al ingreso del trabajo consiste en un aporte estatal de un 30%, hasta un máximo de ingreso mensual de $ 150.000. A partir de esta cifra el 30% declina gradualmente hasta cero, al alcanzarse un ingreso de $ 300.000. Por lo tanto, todos los que ganen menos de $ 300.000 tendrán un subsidio del Estado si pertenecen a los estratos más pobres.
Con el objeto de estimular la contratación, se propone distribuir el subsidio. Los trabajadores recibirán dos tercios de este beneficio(20%) y un tercio(10%) será asignado a los empleadores. Así, un asalariado que recibe un sueldo mínimo legal (144.000) brutos en la actualidad) tendrá un complemento de $ 28.800 como subsidio estatal. Su empleador recibirá $ 14.400).
La propuesta está dirigida prioritariamente a los hogares más pobres y vulnerables, al 20% de menores ingresos. Pero existe conciencia de que se puede caer en una "trampa de la pobreza" si algunos hogares beneficiados llegaran a tener ingresos superiores a los que no reciben beneficios. Por eso, se estima que conviene incorporar gradualmente a este sistema a todos los que pertenezcan al 40% de menores ingresos.
Se considera necesario complementar la política de subsidio a los ingresos del trabajo (más activa, menos asistencialista) con una transferencia focalizada en los niños pobres (m s receptiva y asistencial). El monto de la transferencia sugerido es de $ 10.000 (0,5 UF) al mes por niño perteneciente al 20% más pobre de la población, independientemente de la asignación familiar. Si la familia tiene dos niños, recibirá $ 20.000 mensuales; si tiene tres, lo que es frecuente en familias más pobres, recibirá $ 30.000. Esta suma se agregará al subsidio a los ingresos del trabajo. Si gana el sueldo mínimo legal, en conjunto recibirá del Estado $ 48.800 o $ 58.800 mensuales adicionales.
El subsidio al trabajo se funda en el diagnóstico de que una de las principales razones por las cuales un hogar es pobre o vulnerable es porque la tasa de ocupación es baja. El subsidio puede contribuir a que se incorpore un segundo perceptor de ingresos en un hogar pobre. Por ejemplo, si una madre de dos niños pequeños empieza a trabajar a medio tiempo por la mitad del sueldo mínimo legal, recibirá un subsidio mínimo legal, recibirá un subsidio del Estado de $ 14.400 mensuales.
Si el padre de familia gana el mínimo legal, el grupo familiar recibirá nuevos aportes del Estado por $ 63.200. Sumando los salarios brutos de la pareja tendrán un ingreso total de $ 269.200, lo que les permitirá tener un ingreso per cápita bastante superior a la línea de pobreza, Esto, sin contar otros aportes públicos actualmente existentes, como los subsidios de vivienda, de agua potable y electricidad, la alimentación y los útiles escolares, etc.
Se estima que la aplicación de estas políticas puede tener un costo anual , en régimen, que variará entre 500 y 850 millones de dólares, Pero debido a los problemas de implementación, se ha sugerido que la puesta en marcha de la propuesta sea paulatina.
*Miembro del Consejo de Equidad y economista de la División de Estudios de la Secretaría General de la Presidencia.