
Domingo 18 de mayo de 2008
Tan sólo una hoja con una pauta de puntos. Fortalecimiento de la negociación colectiva, sindicalización automática, subsidio al ingreso laboral y una agenda procrecimiento, son cuatro de ellos, probablemente los más importantes. A las seis de la tarde del martes vence el plazo fatal para entregar este documento a algunos parlamentarios de la Concertación, quienes serán los privilegiados que conocerán con anterioridad algunos de los anuncios que hará Michelle Bachelet durante el mensaje presidencial del 21 de mayo.
El viernes por la tarde, los asesores de Hacienda trabajaban a puerta cerrada en el ministerio estudiando los anuncios, mientras que el sábado aún seguían enfrascados en la discusión. Y es que el evento de la cuenta pública debe funcionar como reloj y es necesario que, al menos un día antes, los congresistas tengan un resumen del discurso para que después del evento puedan opinar con propiedad. Para los ministerios, en cambio, el plazo venció antes: a más tardar a mediados de abril debían hacer llegar a La Moneda un informe con la evaluación de su gestión y un detalle de sus prioridades legislativas. Por su parte, la Secretaria General de la Presidencia se encargó de definir qué partes de todo aquello incluirá en el mensaje; eso sí, ya hay claridad en los ejes centrales.
El Gobierno buscará que el discurso sea contundente en tres grandes áreas: mayor crecimiento, preocupación por la crisis energía y trabajo decente, aspectos que cruzarán todo el discurso. Junto con eso, el Ejecutivo aprovechará el espacio mediático que rodea al mensaje para enrostrar a la derecha su rechazo a iniciativas que apuntan al perfeccionamiento de la democracia. Por eso, otro gran eje de la intervención presidencial será el paquete de reformas políticas: sistema binominal, inscripción automática, la ley de intervención electoral y la de partidos. La idea es votar al menos la iniciativa de inscripción automática el martes 20, a modo de tener un argumento sólido para desprestigiar a la Alianza y especialmente a Sebastián Piñera. El presidenciable ha manifestado su desacuerdo con el documento elaborado por el experto electoral de la UDI, Andrés Tagle, quien planteó la inconveniencia de la inscripción automática para la Alianza, debido a la inclinación de los jóvenes hacia la Concertación. Justo el dedo en la llaga para Piñera como un presidenciable incapaz de ejercer liderazgo al interior de su coalición y lejano al centro político. Así, los caballitos de batalla del oficialismo en el discurso irán por destacar las iniciativas del Gobierno en materia política, promover el trabajo decente y destacar los puntos en que hubo consenso en el Consejo de Equidad.
En medio del llamado segundo tiempo de Bachelet y tomando en cuenta la mala evaluación que se ha hecho tras los episodios de corrupción-, desde La Moneda se ha enviado una señal clara: mantener el más absoluto hermetismo. Pese a las tratativas y negociaciones con parlamentarios para eventuales iniciativas legales que se anunciarían el 21 de mayo, nadie habla mucho del tema en los pasillos del Congreso. La orden ha sido disciplina total y se ha tomado al pie de la letra. Sin embargo, entre los congresistas del oficialismo se asegura que será un mensaje marcado por la evaluación de la gestión, destacando los logros más importantes, principalmente la reforma previsional y el aumento de las pensiones en julio. Pero también habrá espacio para novedades relevantes. "Aunque ya se han hecho anuncios importantes, los recursos disponibles serán utilizadas al máximo, por eso este será un discurso que traerá grandes anuncios", asegura uno de los asesores más cercanos al ministro de Hacienda, Andrés Velasco. En Teatinos 120 señalan que las propuestas que se harán este miércoles se financiarán con los intereses de los excedentes ahorrados en el exterior, por lo que la magnitud del monto a emplear podría llegar a los 300 millones de dólares.
La niña bonita del discurso
Según cuentan en el Gobierno, la columna vertebral del mensaje serán las relaciones entre trabajadores y empleadores. Tal como sucedió en los dos últimos años de Frei y Lagos, cuando se llevaron adelante la reforma laboral y la Ley de Subcontratación, respectivamente, el convencimiento del oficialismo es que los cambios al mercado del trabajo serán la prioridad legislativa del segundo tiempo. Y la niña bonita de esta arremetida laboral será la negociación colectiva. La idea es presentar todo un conjunto de medidas bajo el concepto de trabajo decente.
Por esta razón, durante los últimos meses los partidos de la Concertación vienen allanando el camino para las nuevas reformas laborales. Primero fueron el PS y el PPD los que presentaron ante el Congreso algunos proyectos relacionados con este aspecto, y hace tres semanas la DC dio a conocer una propuesta para terminar con los rompehuelgas. Sin embargo, el timing del Gobierno estaba definido por los plazos del Consejo de Equidad: la idea era conocer sus conclusiones para recién impulsar estas modificaciones.
Pese a los ocho meses de discusión, el grupo de expertos no alcanzó ningún consenso en torno a las relaciones laborales, que eran las propuestas que más le interesaba conocer al Gobierno. Aunque estas divergencias fueron evidentes, la Presidenta sí decidió rescatar los planteamientos más interesantes del consejo y, de esta forma, destacar el trabajo del equipo que lideró el economista Patricio Meller.
Así, entre los anuncios más potentes del 21 de mayo estará el subsidio al ingreso laboral, la propuesta de la comisión más parecida al sueldo ético que planteó en 2006 monseñor Alejandro Goic. Su objetivo es subsidiar los sueldos de los trabajadores que pertenecen al 20% más pobre del país, con un 30% de salario para quienes ganen hasta 150 mil pesos mensuales. Según la propuesta, el 20% del beneficio será para el trabajador y el 10% restante para el empleador, porque de esta forma se fomentaría la contratación.
Un senador oficialista confiesa que otro de los planteamientos de la comisión que se incluirá en el discurso es el aumento hasta los 10 mil pesos del subsidio familiar para los menores de 18 años.
Aunque ambas medidas apuntan a mejorar el ingreso de los más pobres, en el Gobierno apuestan porque la negociación colectiva se convierta en la principal herramienta por conseguir este objetivo. Por eso, el proyecto para fortalecer esta herramienta de negociación será el más importante de los anuncios. En el Gobierno precisan que esta iniciativa que ya están preparando Trabajo y Hacienda establece que sólo podrán negociar los sindicatos y no otros grupos. El proyecto también plantea que la negociación interempresa sea obligatoria, ya que la legislación actual sólo la permite si es que hay un acuerdo entre las partes.
Varios senadores coinciden en que el paquete de anuncios laborales incluye la afiliación obligatoria a los sindicatos, la modificación del actual concepto de empresa y el fin del reemplazo a los trabajadores en huelga. Adelantan que este es el momento preciso para impulsar estas reformas y por eso este proyecto debiera ingresar al Congreso a más tardar el segundo semestre de este año.
Agenda reactivadora
Un segundo eje del mensaje será el crecimiento. El viaje del ministro Andrés Velasco a Estados Unidos, junto a un grupo de parlamentarios, vino a confirmar el diagnóstico que ya tenían en Teatinos 120: que los efectos de la crisis subprime, la inflación, el elevado precio mundial de los alimentos y la depreciación del dólar complicarán la economía nacional en el corto plazo. "Por eso el mensaje hará un fuerte énfasis en los impulsos al área productiva", adelanta un senador oficialista.
El mismo parlamentario cuenta que la idea del Gobierno es proponer una especie de "agenda procrecimiento", planteamiento que busca dar una potente señal a los empresarios, sobre todo a aquellos que se han visto afectados por la baja del dólar y los altos costos de la energía. En el Ejecutivo sostienen que en este ítem se incluirán varias de las propuestas reactivadoras que presentó el miércoles la Comisión de Hacienda del Senado. Varias de ellas estarían orientadas a amortiguar la baja del tipo de cambio y a apoyar a los agricultores afectados por la sequía.
Algunos de estos anuncios tendrían un cariz más social. Por eso, se incluirían la reducción gradual de la cotización del 7% en salud que se les aplica a los jubilados y una nueva rebaja temporal al impuesto específico a las gasolinas, que sería de una magnitud similar a la que ya se aplicó este año, que fue de 42 pesos. Hasta el cierre de esta edición, los técnicos de Hacienda aún evaluaban plantear también una disminución al tributo al diésel. Cercanos a Velasco cuentan que el centro de la discusión estaba en los efectos macro que tendría una medida de este tipo.
Como parte importante de la agenda reactivadora, Bachelet también manifestará su preocupación por la situación energética, que será el tercero de los énfasis del discurso. Por eso, destacará el avance del 62% que tienen las obras preliminares de la planta de GNL de Quintero, el proyecto que a partir de julio de 2009 reducirá en parte la actual estrechez energética. Al mismo tiempo, la Mandataria destacará la creación del Servicio de Impacto Ambiental, organismo dependiente del Ministerio del Medio Ambiente que mejorará la evaluación de los proyectos y agilizará su tramitación. Sin embargo, aclaran en La Moneda, esto no significa que se flexibilizarán las exigencias para apurar los proyectos estratégicos. De hecho, Bachelet ni siquiera ahondará en temas como la energía nuclear, para no aumentar la distancia con la denominada bancada verde. Por el contrario, la Presidenta abordará el tema desde la mirada positiva, destacando que el proyecto que crea la Superintendencia del Medio Ambiente ingresará al Congreso en junio.