
Martes 20 de mayo de 2008
La Conaie, que precipitó la caída de dos presidentes en la última década mediante movilizaciones, se declaró en oposición a Correa en rechazo a su negativa a permitir que los indígenas tengan la potestad de decidir sobre los proyectos mineros o petroleros en sus zonas de influencia. Correa, que en su momento fue investido como el Mandatario indígena, argumenta que unos cuantos grupos no pueden decidir sobre la riqueza de todo un país, advirtiendo que antes de ceder prefiere irse del poder.
Las principales reservas de crudo, cobre y oro están en zonas con asentamientos indígenas, que históricamente se han opuesto a su explotación aduciendo daños al medio ambiente y riesgos para su supervivencia.