
Miércoles 21 de mayo de 2008
La tormenta desatada en Concepción impidió que Ñublense pudiera preparar con normalidad el encuentro de vuelta ante Colo Colo, por la semifinal del Apertura, esta tarde en Collao.
Los chillanejos llegaron el domingo a la capital de la Octava Región, pero recién en la mañana de ayer se logró conseguir que Huachipato les facilitara un gimnasio de su complejo deportivo, donde por fin pudieron estirar las piernas con algo de fútbol reducido e, incluso, un poco de básquetbol para relajar el ambiente.
"Estamos muy tranquilos, sabemos que enfrentamos a un gran rival, pero tenemos confianza en nuestros medios", expresó el DT Fernando Díaz, quien dijo que sus dirigidos "están con muchas ganas y conscientes de que dimos un buen paso pero que todavía no está nada definido".
"Faltan 90 minutos donde tenemos que ratificar lo que hemos hecho en el torneo. Va a ser difícil, porque los jugadores de Colo Colo enojados son complicados, pero esperamos hacer un buen partido y mantener nuestro rendimiento", advirtió Joel Reyes.
Una de las principales inquietudes es cómo estará el césped del Municipal penquista, lo que incluso ha generado incertidumbre respecto de la realización del partido. El visto bueno lo deberá dar hoy el juez Pablo Pozo. "Ojalá que no se suspenda, porque es un día feriado y mucha gente va a venir, pero por supuesto dependerá del estado de la cancha. Puede existir lluvia y viento, pero si la cancha está mala, puede ser un mal espectáculo", sostuvo Díaz.
Más preocupado que el resto está el portero Jaime Bravo. "Cuesta jugar así, sobre todo para un arquero por los rebotes y el viento, más cuando Colo Colo tiene jugadores que le pegan bien desde afuera, pero es igual para los dos equipos y uno tiene que estar preparado", explicó "Sam".
Un tema que ronda en la concentración de Ñublense es el de los premios por haber clasificado a la Copa Sudamericana. El acuerdo era que los jugadores recibirían un 40 por ciento de las recaudaciones, pero se les quiere descontar traslados y alojamientos, algo que no están dispuestos a aceptar.
"Es complicado. Tengo la impresión que se va a arreglar, pero está claro que los jugadores se merecen una estatua, no premios", afirmó el DT Fernando Díaz.
"Hablamos de Ñublense, que en 91 años no había podido ser puntero, ni había terminado primero de ninguna fase, ni clasificado a una copa internacional, ni a una semifinal. Se ha alargado ese tema en instancias que no corresponden", agregó.