La definición del concepto de educación pública y el establecimiento en los próximos meses y no dentro de cuatro años- del giro único para los sostenedores de colegios que reciban subvención estatal, para aumentar la fiscalización en el mundo privado son algunas de las indicaciones presentadas por el PS y el PRSD que según la derecha vulnerarían el espíritu del acuerdo alcanzado en La Moneda para avanzar en la creación de la Ley General de Educación.
La polémica -que se da a horas de la cuenta pública de la Presidenta Michelle Bachelet hoy en el Parlamento- podría, según aseguran en la oposición, constituir un punto de inflexión en el ya deteriorado vínculo con el Gobierno.
Como contraparte, en el mundo socialista se asevera que tras la destitución de la otrora ministra Yasna Provoste, por razones “fuera de derecho”, se echó por tierra la teoría de hacer “concesiones” a la Alianza para mantener una relación civilizada.
Ayer, y con visible molestia, los dirigentes de la UDI y RN advirtieron que una intervención de esta índole en el proyecto del Ejecutivo no será aceptada, ya que el texto legal que está en debate en el Congreso -y que es rechazado por los estudiantes ya que establece la legitimidad del lucro en la enseñanza- no contempla tópicos como los planteados por radicales y socialistas.
“Le pedimos a la Presidenta que exija que sus partidarios honren su palabra, no puede ser que acuerdos tan importantes como éste se vean bloqueados por acción de los partidos de la Concertación. Esto debilita y amenaza la posibilidad de que otros acuerdos en materias sustantivas se puedan alcanzar”, acusó el presidente de la UDI, Hernán Larraín.
El legislador aseveró que si bien “en el trabajo legislativo de implementación de este acuerdo han ido surgiendo dificultades”, ninguna se asemeja a la que hoy existe y que podría, si el bloque progresista de la Concertación no retrocede en sus demandas, significar la caída del pacto.
“Nos encontramos frente a uno de los mayores problemas para lograr que este acuerdo se aplique, porque en la Cámara parlamentarios de la Concertación están presentando indicaciones que van contra el espíritu de este acuerdo”.
El senador y vicepresidente Andrés Chadwick aseveró que prima cierto “infantilismo” en la Concertación que les impide ser creíbles cuando firman un protocolo de acuerdo. “No se puede ser tan infantil de pensar que el acuerdo debe tener todo lo que a uno
le gusta. Es evidente que hay temas nuestros que nosotros retiramos, en aras de lograr un consenso, como me imagino que dentro de la Concertación también, en eso consisten los acuerdos”, subrayó.
Para el vicepresidente de RN, Baldo Prokurica, “de concretarse el incumplimiento de este acuerdo, la Alianza va a repensar cualquier acuerdo con el Gobierno”, mientras que su par Andrés Allamand manifestó que este conflicto deja en muy mal pie a la titular de Educación, Mónica Jiménez, quien ha defendido la LGE calificándola como una propuesta “mucho mejor” que la Ley Orgánica de Educación heredada de la dictadura.
“Ellos dejan sin piso a la actual ministra de Educación, con quien estamos ya trabajando en esta ley”, arguyó Allamand.
El autor de “El desalojo” aseguró que “el PS y el PRSD lo que están haciendo es torpedear el acuerdo educacional. Están borrando con el codo lo que escribieron con la mano” y que ello es inaceptable. “Ese es el hecho político. El pretexto de que estas indicaciones son un complemento al acuerdo es sólo una cortina de humo”, dijo.