El énfasis político lo puso la mandataria en un fuerte llamado a cumplir la palabra empeñada, abogar por los acuerdos y cumplirlos, además de trabajar por la inclusión, haciendo referencia a los proyectos para que puedan votar los chilenos en el extranjero y la reforma para que se produzca la inscripción automática.
Bachelet destacó "el acuerdo como motor de los avances y la desunión como escenario de los retrocesos", apuntando que una vez más está por el primer camino para avanzar hacia un país más inclusivo.
"Deseo abogar por los acuerdos. Si los acuerdos han construido Chile, Chile debe seguir construyendo acuerdos", subrayó, sentenciando que "de todos nosotros depende que la libertad y el derecho, el desarrollo y la equidad sea una realidad cada vez más tangible para todos los chilenas y chilenas".
En referencia a la beligerancia que ha surgido con la oposición en materias como la reforma al sistema binominal y otros, la mandataria optó por el tono concilidor y dijo que "un país en permanente confrontación no llega a ninguna parte. Sólo un país unido tras grandes tareas puede proponerse y lograr cambios de la envergadura de la reforma previsional o del acuerdo que se concretará este año en educación".
La Presidenta llamó a cultivar la "buena política" y llamó a que "no se antepongan intereses políticos menores a la búsqueda de soluciones. Este es un año de elecciones y lo partidos y candidatos les digo que elevemos entre todos el debate, que no veamos campañas sucias, beligerantes, preocupadas de la reyerta personal y no del interés general".
Por eso, llamó a apoyar la agenda de reformas políticas "que busca robustecer la democracia, ampliar la participación, acabar con todo tipo de exclusiones y fortalecer la probidad y la ética".
En este sentido, manifestó que la ley de partidos que enviará al congreso apunta precisamente en esa dirección, en tanto se requiere de "partidos fuertes, modernos, más transparentes, más participativos, con más mujeres en sus directivas".
Inclusión
En el centro de l convocatoria a trabajar por terminar con la exclusión, la Mandataria ubicó la ampliación del padrón electoral a través de la inscripción automática y la necesidad de abrir la posibilidad de que vote los chilenos en el extranjero, proyectos que no han contado con suficiente respaldo de la derecha, pese a formar parte de los compromisos de campaña de ese sector.
Bachelet pidió "voto a los chilenos en el exterior hora ya", recalcando que "ninguna exclusión es buena" y que "se agotaron las excusas para no hacer lo justo en materia electoral".
Por eso llamó a "dar el gran salto que le falta a nuestra democracia para una mayor representatividad y legitimidad", pasando también por la necesidad de descentralización de la política. "Queremos que los chilenos elijan a sus autoridades regionales, queremos que los chilenos puedan organizarse y presentar mociones de ley, promover la participación de la mujer. Basta mirar alrededor una testera llena de hombres, pero al frente una mujer", firmó.
Sobre el proyecto de inscripción automática que se aprobó ayer en general en la Cámara de Diputados, pero que no cuenta con respaldo suficiente hasta ahora para salir adelante, la jefa de Estado planteó que se requiere "dejar la calculadora al lado".
Apuntó que es conciente de que existe "una legítima discusión" que impide alcanzar acuerdo, agregando que "la desafiliación voluntaria del registro podría ser la solución, pero lo importante es la voluntad de todos los sectores para legislar de una vez por todas en una reforma que traiga nuevos y mejores aires a nuestra democracia".
Asimismo destacó que "hemos propuesto normas para evitar uso indebido de recursos públicos en campañas electorales y normas para regular de mejor manera la relación entre política y dinero, no es bueno en un partido que el poder económico se confunda con el poder político porque el interés particular puede terminar distorsionando el interés general".