
Miércoles 21 de mayo de 2008
A Colo Colo nunca hay que darlo por muerto. Cuando Ñublense se aprestaba a celebrar su paso a la final del Torneo de Apertura, ya que iba ganando por la cuenta mínima a falta de diez minutos, apareció la categoría del Cacique y el poder goleador del argentino Lucas Barrios para dar vuelta el resultado y pasar nuevamente a disputar el título y tratar de conseguir un histórico pentacampeonato.
Con un estadio Municipal de Concepción prácticamente repleto y una lluvia incesante el espectáculo deportivo prometía mucho. Por suerte el drenaje de la cancha respondió muy bien y no hubo mayores problemas para el buen fútbol.
Cacique necesitaba buscar el gol del triunfo desde el primer minuto, ya que era lo único que le servía luego de la derrota por la cuenta mínima en el partido de ida. Es por eso que Ñublense no cambió sus sistema táctico, con una defensa muy ordenada y un par de delanteros que intentaron el contragolpe.
Sin embargo, el primer tiempo no tuvo mayores jugadas de peligro y los arqueros no sufrieron mucho peligro.
Pero cuando se jugaba el último minuto de la primera parte, Fierro infraccionó a Cisternas en el área y el árbitro Pablo Pozo cobró la pena máxima.
Fue Luis Flores Abarca el encargado de abrir el marcador y hacer estallar el recinto.
Si en el primer tiempo los "Diablos Rojos" se defendieron con todo, en el segundo con mayor razón gracias a la victoria parcial.
El Cacique no encontraba la forma de revertir la situación y los minutos pasaban sin crearse grandes opciones de empatar.
Pero llegó el minuto clave (81'), con un mal rechazo de Fernando López que aprovechó Barrios con un remate mordido que pegó primero en el piso antes de entrar al fondo del arco.
La ilusión renació en el conjunto albo y quedaba tiempo suficiente para conseguir la victoria. Y ésta llegó dos minutos más tarde un cabezazo del mismo Barrios, que pegó dramáticamente en el vertical izquierdo antes de meterse en el arco Ñublense.
Los chillanejos no lo podían creer. Estuvieron a diez minutos de llegar por primera vez en su historia a una final del fútbol chileno de Primera A y el Cacique les arrebata la ilusión prácticamente de las manos.
Colo Colo demostró que es un grande y que tiene la capacidad de lograr triunfos en los momentos más importantes, cuando se debe tener la casta de campeón.