
Es bellísima, rubia, excelente actriz, pero mala cantante. Así de lapidaria ha sido la crítica con Scarlett Johansson, quien se lanzó a la piscina en el mundo de la música, con su debutante disco Anywhere I lay my head. La influyente revista Rolling Stones, en su edición estadounidense, sólo le otorga 2,5 estrellas de un total de 5, y compara su voz con la de "Marilyn Manson desmayado". En definitiva, los críticos musicales consideran mediocre a Scarlett como cantante, pese a las versiones de Tom Waits y el acompañamiento de David Bowie en dos canciones.