Inicio

  Dale con el látigo

  Dale con el látigo

Domingo 25 de mayo de 2008

De héroe de matiné a ícono pop, así puede resumirse la intensa vida de Indiana Jones. El personaje, creado hace más de 20 años por la febril imaginación de George Lucas y Steven Spielberg, sobrevive gracias al desmedido amor que tenemos por aquello que nos produce nostalgia. No conozco a nadie que no se emocione con la música de John Williams, la que de inmediato nos transporta a la figura del ágil profesor que, armado con un sombrero y un látigo de cuero, escapaba de bolas de piedra gigantes y que sin superpoderes enfrentaba los peores temores de los gringos: nazis y comunistas. Ahora, con harta agua bajo el puente, un buen número de remakes que nos han traído de vuelta a Rocky, Rambo y John McClane, podemos decir que Indiana, Indy para los amigos, vive con tanta fuerza como lo hiciera años atrás.

Es cierto, Harrison Ford tiene más canas y arrugas que nunca, pero todavía salta y sabe decir sus líneas con coquetería, los enemigos de antaño fueron derrotados, pero siempre se puede volver al pasado para recordar lo rudos que son los rusos, porque la gran gracia de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" está en que no se traiciona a sí misma. Lucas y Spielberg rescatan aquellos elementos que hicieron del personaje una figura de la que nos basta su sombra para poder identificarlo. Los escenarios falseados, las ruinas de estudio, los malos con cara de palo, los chistes ingeniosos, los personajes básicos pero contundentes, las peleas coreográficas, todo eso está de vuelta.

La cinta está ambientada en los años cincuenta, tan sólo han pasado diez desde su última aventura. En esta nueva saga, Jones es secuestrado por militares rusos para que, como es costumbre, los ayude a encontrar un tesoro, una calavera de cristal que otorga poderes parasicológicos a quien la posea. Jones escapa, debe rescatar a Marion y a su hijo de las garras de los malos y devolver la calavera a su lugar de origen en Perú, y evitar así que los secuaces de Stalin controlen el mundo.

En términos simples, esta nueva saga repite la estructura de sus antecesoras: el vasto conocimiento arqueológico de Jones puede servir para el bien o el mal, por lo que deberá poner el ingenio donde otros ponen la fuerza; una aventura perfecta para los amantes del género, en la que reconocemos los guiños de un Hollywood que sabe cómo entretener a punta de increíbles hazañas. Pero esta vez hay un elemento que corrompe el ambiente histórico y un poco ingenuo de las cintas anteriores: el giro fantástico de una invasión alienígena y la posibilidad de usar tecnologías digitales le roban un poco ese aire de cartón piedra nostálgico y entrañable.

Spielberg sabe mantener el ritmo, y aunque decae en su tramo final, ver los gestos inamovibles de un Indiana tan igual que antaño y hacerse cómplice de ese aire un poco teatral de los escenarios permite disfrutar de lo increíble y poco real de sus gestas sin remordimientos. Jones ha vuelto para demostrar que el VHS aún no ha muerto.

Redes Sociales »

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.