
Domingo 25 de mayo de 2008
La semana pasada, en una entrevista con "La Tercera", Sebastián Piñera contó cómo hizo para construir su fortuna. Ahí, el inversionista recuerda cómo ganó su primer capital: cuando, mientras estudiaba en Estados Unidos, un profesor lo contrató como asesor y le pagó 50 mil dólares por ese trabajo. "El 73, después de recibirme, partí a un doctorado en Harvard. Cuando estaba terminando, el 76, mi profesor de Finanzas Públicas, Richard Musgrave, a quien le dieron el Nobel, fue contratado para ir a Bolivia a hacer las cuentas nacionales, índices de precios, estudiar la distribución del ingreso. Me dijo: 'Estoy viejo, no hablo castellano, ayúdeme'", relata en la entrevista el candidato RN. Ocurre, sin embargo, que Musgrave, autor de un libro fundamental en la economía política ("La teoría de las finanzas públicas", en 1959) y considerado sin duda uno de los economistas más relevantes del último siglo, murió en enero de 2007, a los 96 años, en su casa de California, precisamente sin haber recibido jamás el Nobel que, según el juicio de muchos de sus colegas, merecía de sobra.