
Lunes 2 de junio de 2008
El 21 de mayo pasado el reportero gráfico de la Agencia EFE, Víctor Salas, fue golpeado en un ojo por un funcionario de Carabineros que a caballo controlaba la manifestación que se realizaba a pocas cuadras del Congreso, donde la Presidenta Bachelet daba la cuenta política del país.
El fotógrafo hoy continúa con reposo en su casa mientras se completa una investigación que aclare en qué circunstancias ocurrió el golpe que lo tiene con daño en el cristalino, la retina y una gran hemorragia interna que impide un diagnóstico certero de su condición.
Como él, no son pocas las personas que no ven en Carabineros a esa institución abierta y cercana que se ha mostrado como parte importante del legado que dejó el fallecido general Alejando Bernales.
El presidente de la Unión de Reporteros Gráficos, Max Montecinos, señaló que la semana pasada, antes de la trágica noticia, habían enviado una carta al alto mando anunciando la "congelación de relaciones" mientras no se tuvieran noticias respecto de la investigación por la agresión que sufrió Salas en Valparaíso.
El año pasado estuvo en reuniones con Bernales y lo consideró una persona afable, más allá de la institución. Su muerte, dijo Montecinos, cambia todo. Ahora están a la espera del nuevo alto mando para seguir las acciones que se venían desarrollando desde la agresión sufrida por Salas.
MINORÍAS SEXUALES
El mundo de las minorías sexuales también lamentó la muerte del general Bernales y de los otros funcionarios de la institución. Gonzalo Cid, miembro del directorio del Movimiento Unificado de Minorías Sexuales (MUMS), señaló a La Nación que contrario a lo que opina la mayoría de la gente, en los últimos dos años no han evidenciado grandes cambios al interior de Carabineros.
"Estamos tratando de entrar hace tiempo en el tema de la discriminación con las minorías en las comisarías y todavía no lo hemos logrado. Es más, lamentamos durante este último período la represión que ha ejercido Carabineros, tanto a los estudiantes, y a otras organizaciones sociales". Por lo mismo, esperan que el nuevo mando "tenga una cercanía más real".
A nombre del Movimiento por la Liberación Homosexual (Movil), Rolando Jiménez lamentó el fallecimiento de los altos oficiales y sus esposas.
Respecto de la gestión de Bernales dijo que pueden haber elementos que señalen que implementó una política de mayor cercanía entre Carabineros y ciudadanos, pero "me parece un poco extremo, llamarlo 'general del pueblo', yo no sé si la gente pensará efectivamente así. Para mí, esa es una frase acuñada por los medios de comunicación", dijo.
"Hay un atraso enorme en la policía de Carabineros respecto de respetar los derechos humanos de la población, hay claras situaciones de abuso. Carabineros juega un gran rol para la sociedad, pero no podemos negar que le falta mucho más rigurosidad respecto de cómo evalúa el accionar cotidiano", insistió el dirigente del Movil.
Nicolás Pineda, dirigente del Liceo Manuel de Salas, explicó que en el último tiempo ha habido más violencia de parte de esta institución contra los movimientos sociales en general.
Aunque reconoce no tener claridad respecto de qué rol tenía Bernales frente a la política de estado de represión de los movimientos sociales, o el actuar en las marchas y tomas de los colegios, el estudiante secundario cree que la imagen del general está siendo levantada por los medios. Si el actuar de los funcionarios dependiera del alto mando, "pediría un poco más de comprensión, de respeto por los movimiento sociales y flexibilidad", dijo Pineda.