Inicio » Regiones

  Informe de Agricultura señala que suelos de Palena son recuperables

  Informe de Agricultura señala que suelos de Palena son recuperables

  Informe del INIA señala que los terrenos afectados por las cenizas del volcán Chaitén podrían recuperarse, a la vez que indica que el agua y forraje de la zona no están comprometidos.

Lunes 2 de junio de 2008


Un panorama alentador muestra el análisis de los suelos de Palena, que desarrolló el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), del ministerio de Agricultura, el que señala que los suelos afectados por las cenizas del volcán Chaitén podrían ser recuperados, y que agua y forraje de la zona no sufrieron efectos negativos.

Estas conclusiones son resultado del análisis de muestreos realizados entre el 7 y el 9 de mayo en la zona afectada por la erupción, y son fundamentales al momento de comenzar a planificar el trabajo de recuperación de la actividad agropecuaria de la zona.

En el estudio se consideraron, entre otros aspectos, el volumen y calidad de las cenizas, composición mineralógica y análisis de las aguas, además del probable impacto sobre los suelos.

La zona afectada alcanza a cerca de 650 mil hectáreas en Chile, con diversas magnitudes de depósitos en forma directa, además de amplias zonas de Argentina, que abarcan un total aproximado de 6 millones de hectáreas totales, sólo como efecto de la pluma volcánica predominante.

Según el estudio, las cenizas corresponden principalmente a material inerte, con baja concentración de elementos nutritivos, más pobres que el suelo subyacente, lo que no representa un aporte a corto plazo, por el contrario, tienden a diluir la concentración de nutrientes del suelo al mezclarse con él.

De acuerdo al informe, ahora actuarán procesos naturales, por lo que la velocidad de recuperación de los suelos dependerá de la magnitud del depósito en cada caso. En el caso de las cenizas de la erupción del volcán Hudson, centímetros la pradera natural tuvo posibilidades ciertas de regeneración hasta una altura de cinco centímetros.

El volcán Chaitén ha emitido un volumen significativo de cenizas con partículas que son más finas que las emitidas por la erupción del volcán Hudson en 1991, con un predominio de partículas tipo limo y arcilla.

Cada centímetro de depósito significa en promedio unas 77 toneladas de material volcánico por hectárea, cuya composición minerológica está dominada por silicatos, asociados a otros minerales como calcio, sodio, aluminio, entre otros.

La mayor acumulación de cenizas se aprecia cerca de Futaleufú. Los valores máximos medidos en un punto fueron de 8,5 centímetros. En la zona circundante a Futaleufú, las alturas más frecuentes estaban entre 3 y 5 centímetros. En la zona más cercana al volcán, como Puerto Cárdenas, la capa de cenizas es delgada, inferior a 2 milímetros.

Agua y forraje

Los expertos del INIA obtuvieron tres muestras de cursos naturales de aguas en movimiento, ríos y arroyos del sector afectado, concluyendo que las aguas poseen una acidez cercana a neutra, con bajo nivel de sulfatos, de sólidos disueltos, cloruros, flúor y arsénico, lo que implica que se cumple con la norma de agua potable y de riego para los parámetros estudiados.

El análisis preliminar de forrajes obtenidos de muestras de pradera y quila, indica que los niveles de flúor se encuentran en niveles similares a los suelos de la zona y aunque se encuentren cubiertos de cenizas, se descartan problemas de toxicidad. Se trabaja en aspectos del arsénico en forrajes. Asimismo, el informe señala que en general, no se observan potenciales riesgos ambientales de toxicidad por flúor.

Datos técnicos

El equipo de trabajo de expertos del INIA, estuvo dirigido por el investigador y director del Centro Regional Tamel-Aike, en Aysén, Christian Hepp, junto a personal del área Bioquímica, Ambiental y el apoyo de los laboratorios de Análisis Ambientales y Suelos del INIA.

El material fue analizado en laboratorios de Análisis Ambientales, del Centro Regional del INIA (La Platina, en Santiago) y Tamel Aike (Coyhaique) y, por el laboratorio de Cristalografía de la facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, de la Universidad de Chile, para un estudio mineralógico.

El INIA, la principal entidad de investigación agropecuaria de nuestro país, ha realizado numerosos estudios sobre catástrofes naturales ocurridas en Chile, como la evaluación de los efectos producidos por las erupciones del volcán Llaima (enero 2008) y volcán Hudson (agosto 1991).

A juicio del director del INIA, Leopoldo Sánchez, los resultados del estudio permiten tener una perspectiva concreta respecto de la situación de los principales rubros agrícolas de la región después de la erupción. "Los datos colectados, analizados y proyectados, en un tiempo relativamente breve, demuestran la alta capacidad de respuesta de un servicio del Ministerio de Agricultura, tal como ocurrió con la erupción del volcán Hudson".

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.