
Martes 3 de junio de 2008
OBAMA CONFIADO EN LA INVESTIDURA
Aunque todavía se niega explícitamente a adoptar el papel de candidato demócrata a la elección presidencial, Barack Obama ya actúa como si tuviese la investidura asegurada.
Con la confianza en que esta semana logrará quedarse con la candidatura demócrata, Obama ya cambió el objetivo de sus discursos. En vez de dirigirlos hacia Hillary Clinton, el senador afroamericano se ha enfocado en los últimos días en reformular su estrategia de campaña y concentrarse en la disputa que eventualmente tendrá con el republicano John McCain.
La primera medida fue cortar los lazos con su iglesia en Chicago, tras una serie de sermones de tinte racial y antiestadounidense (según sus asesores) lanzados desde su púlpito.
La decisión fue tomada después del último revuelo causado en la Iglesia de Cristo Trinity United, cuando la semana pasada un pastor invitado se burló de Hillary usando retórica xenofóbica.
"Esta no es una decisión que haya tomado a la ligera y, francamente, la tomo con tristeza", sostuvo el congresista, destacando que "iba a ser muy difícil continuar con nuestra membresía allí mientras postule a Presidente".
Dado que en el proceso de las primarias el voto latino ha estado de parte de la senadora por Nueva York, algunos postulan que Obama debiera dirigir su mirada y sus esfuerzos a conseguir su apoyo.
Pero la tarea no será fácil, ya que el congresista dio su voto a la polémica construcción del muro de unos 1.126 kilómetros en la frontera con México para evitar la migración ilegal.
Su otra estrategia es arreciar la crítica contra el republicano John McCain, enrostrándole su apoyo a la guerra en Irak, al enfrentamiento entre Washington y Teherán (capital iraní) y el negarse a votar un proyecto de ley que aumenta los beneficios para los veteranos.
Obama dijo durante un mitin en Troy, Michigan, que la política de la Casa Blanca frente a Irán y Siria debe estar basada en la "combinación" del "poder militar con la sabiduría diplomática, lo cual se ha perdido en los últimos siete años".
De acuerdo con el portal online Político, el senador afroamericano proclamará hoy la victoria final sobre Clinton, y anunciará definitivamente el inicio de su campaña contra McCain.
Fuentes cercanas al senador afroamericano aseguraron que el anuncio lo hará en el Xcel Energy Center, en la ciudad de St. Paul, Minnesota, el mismo edificio donde entre el 1 y el 4 de septiembre se realizará la convención nacional del partido oficialista, donde John McCain será proclamado candidato presidencial republicano.
CLINTON AÚN CREE SER MEJOR OPCIÓN
En los últimos días hubo señales de que la campaña de la ex primera dama tocaría su fin antes de la realización de las primarias de hoy. Empero, tras el aplastante triunfo que obtuvo el domingo en Puerto Rico, Hillary está decidida a no entregarle la nominación presidencial en bandeja a Obama.
Ese mismo día, la senadora por Nueva York declaró que la batalla "no termina hasta que termina", en alusión a que no renunciará al nombramiento partidista antes de que se realice la convención demócrata a fines de agosto. Ello, pues Clinton está convencida de que podrá convencer a los superdelegados de que ella es la mejor opción para derrotar al republicano McCain en noviembre.
Es más, la congresista declaró al diario The Washington Post que aún no descarta la posibilidad de impugnar la decisión tomada el sábado por los jefes de su tienda política de permitir que los delegados de Florida y Michigan -en un principio vetados por haber adelantado sus primarias contra las normas del partido- participen en la Convención de Denver, Colorado.
La razón es que los votos de dichos delegados sólo valdrían la mitad, algo que, según la congresista, le desfavorece.
En base a las últimas encuesta, Hillary tiene escasas posibilidades de ganar las primarias de hoy, pero eso no la ha amilanado, ya que la ex primera dama aspira ahora a evitar que Obama reciba el apoyo mayoritario de unos 200 "superdelegados" -aquellos que pueden votar por el candidato de su preferencia sin importar el voto popular- que aún no han anunciado a quien confiarán la nominación.
Asimismo, basará parte de su estrategia en defender el alto voto ciudadano que ha recibido a lo largo de las primarias, postura que dentro de la lógica partidista no tiene futuro, pues son en gran medida los superdelegados quienes, al fin y al cabo, eligen al presidenciable.
Clinton apuesta, además, a su poder de convencimiento para lograr que aquellos superdelegados que ya dieron su apoyo a Obama, cambien de opinión y avalen su candidatura.
Pero, al parecer, la senadora deberá hacer un esfuerzo doble, puesto que superdelegados proclives a su candidatura ya anunciaron que, dependiendo de los resultados en las primarias de hoy, cambiarán su voto y se lo darán a Obama.
Tal es el caso de Alice Huffman, quien sostiene que no apoyará a la ex primera dama "si su contrincante claramente gana la disputa por los delegados", informó Los Angeles Times.
Pese a todo, en adelante "seguiré enfocada en lo que tengo que hacer en este momento, que es explicar mi caso a los delegados, y ya habrá tiempo en el futuro de considerar la campaña, porque ésta sigue viva", afirma Clinton.