
Martes 3 de junio de 2008
Un día después de que el Gobierno Ecuador solicitara la ayuda de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar los documentos que Colombia dice haber hallado en varios computadores de las FARC, el secretario general del organismo admitía ayer estar buscando la mejor fórmula para llevar a cabo esta delicada misión.
José Miguel Insulza, explicó que aún se tiene que evaluar el tipo de investigación que el organismo podría efectuar, a solicitud de Ecuador, del contenido de los ordenadores de "Raúl Reyes", el número dos de las FARC que murió durante un bombardeo colombiano en territorio ecuatoriano, el 1 de marzo.
Sin embargo, el secretario general del organismo, que desde el domingo realiza su XXXVIII Asamblea General en la ciudad colombiana de Medellín, noroeste de Colombia, adelantó que probablemente se tratará de una "valoración política".
Insulza insistió en que Ecuador "no está pidiendo un fallo (jurídico), sino más bien una valoración política". "Y eso lo haremos con mucho gusto si es posible", agregó.
Hace algunas semanas el Gobierno ecuatoriano rechazó un análisis hecho a dicho computadores por la Interpol, que consideró que no habían sido intervenidos por Bogotá. En dichos computadores Colombia dice haber encontrado supuestas pruebas sobre los nexos de Quito y Caracas con las Fuerzas Revolucionarias de Colombia, lo que ha sido firmemente rechazado por ambos Gobiernos.
El tema de la crisis entre Colombia y Ecuador por el bombardeo de marzo, que mantiene a los dos Gobiernos con las relaciones diplomáticas congeladas, ha sido uno de los temas que ha concentrado la atención en las sesiones plenarias de la XXXVIII Asamblea General de la OEA.
Contra racismo en Bolivia
Sin embargo, no es el único tema. La crisis político-institucional en Bolivia y, en particular, los enfrentamientos con características de racismo preocupan fuertemente a la Asamblea de la OEA.
Insulza lamentó ayer los actos de violencia racista que tuvieron lugar el 24 de mayo en la ciudad de Sucre e hizo un llamado urgente "a que cesen todas la formas de violencia".
Ese día grupos radicalizados atacaron con palos, cinturones, puños y patadas a campesinos quechuas que intentaban llegar a un estadio de Sucre para escuchar al Presidente. También les obligaron a arrodillarse y gritar consignas contra el Mandatario.
"La OEA, que está activamente involucrada en el proceso de diálogo de Bolivia, hace un llamado urgente a que cesen todas las formas de violencia que involucran los principios básicos de nuestra convivencia democrática", aseguró Insulza.