
Martes 3 de junio de 2008
Ninguno da su brazo a torcer. Echar pie atrás no aparece como una posibilidad y es por ello que esta inédita contienda por la presidencia de la UDI -ya bautizada informalmente como "la batalla de los Antonios"- genera tensión y temores en una colectividad hasta hace un tiempo monolítica, cuya dirigencia era escogida a dedazo por los coroneles sin que nadie osara poner en duda la legitimidad del elitista método.
Hoy el piso en el gremialismo se mueve en medio de la sorpresiva decisión del senador Hernán Larraín de no prorrogar su mandato y la competencia oficializada ayer entre el senador Juan Antonio Coloma y el diputado José Antonio Kast por la testera, una guerra que ambos aseguran que se dará a todo evento, ya que lo máximo que ceden los conservadores dirigentes -Coloma es miembro activo de los Legionarios de Cristo y Kast es reconocido por su postura contraria a los métodos anticonceptivos- es a ofrecerse mutuamente la secretaria general.
En este escenario se produjo la tensa reunión de la mesa directiva ayer, instancia en la que fue rechazada la moción del actual portavoz, Darío Paya, de abandonar la secretaría general para "no contaminar", por su declarado favoritismo por Kast, el proceso eleccionario en el conglomerado.
La determinación de la cúpula de no aceptar la renuncia frena cualquier intención que pudiera haber tenido Paya de integrar la lista que debe elaborar el jefe de bancada de los diputados, algo que le fue planteado en forma abierta al cuestionado líder en la cita de dos horas que fue el preámbulo del intenso debate que al cierre de esta edición marcaba la comisión política.
Así Paya, acusado de haber provocado el debilitamiento de Larraín para posicionar a Kast y mantenerse en la dirección, quedó anulado y ya se menciona al diputado Rodrigo Álvarez como el segundo a bordo en el elenco de Kast, que debe ser inscrito para que 800 consejeros elijan -un término desconocido en el gremialismo- a sus autoridades.
"Darío Paya ha sido un gran colaborador. No vamos a aceptar que no siga trabajando en la plena normalidad de sus funciones. Todos tenemos plena confianza en Darío", resumió Larraín al término de la cumbre.
El legislador -que calificó la crisis en la UDI como un "resfrío" frente a la "enfermedad terminal" en el oficialismo- se declaró "tranquilo por la forma en como el partido está reaccionando" ante una situación desconocida y aseveró que "daré todas las garantías" para que los dos postulantes desarrollen su campaña, que incluye visitas a regiones en busca de respaldo.
¿NORMALIDAD?
Pero el calificativo de "normalidad" con que los distintos líderes de la UDI intentan clasificar el quiebre generacional en el partido, dista del frenesí que se vive en la sede de calle Suecia, donde las proclamaciones se sucedieron ayer matizadas por el duro análisis interno.
Con una carpeta plagada de recortes de diarios, el coordinador de los alcaldes, Mario Olavarría, expuso lo "inaceptable" de las distintas declaraciones que aparecieron en los medios de prensa durante el fin de semana, lo que, argumentó en el encuentro dirigencial, aumenta la sensación de que la tienda va en picada.
También cuestionó la resolución de Larraín de no continuar como timonel y el brote instantáneo de candidaturas, punto que también tocó el senador Jovino Novoa, que tildó de "lamentable" el espectáculo brindado.
Paya, en tanto, refutó lo "destemplado" de las declaraciones en su contra, mientras Kast, presente en el evento, criticó la operación montada por los coroneles para hacerlo desistir y que consistió en una serie de llamadas telefónicas realizadas por Novoa durante el fin de semana a los parlamentarios pro Kast advirtiéndoles de lo "indeseable" de una competencia ad portas de las municipales.
Larraín y el vicepresidente Andrés Chadwick intentaban contener la discusión e insistían en que se trata de un paso doloroso del cual, sin embargo, se pueden sacar lecciones. Con ironía al retirarse de la casa partidaria varios parlamentarios comentaban que la gran enseñanza de este entuerto será aprender a usar las urnas.