
Domingo 8 de junio de 2008
Al menos 4 de los 10 ocupantes de la avioneta que es buscada desde la tarde del sábado en las inmediaciones del sector La Junta, en la región de Aysén, son personas oriundas de Chaitén que fueron desplazadas a otras ciudades por la erupción del volcán de ese nombre hace poco más de un mes.
Se trata de Omar Villegas, Héctor Oyarzo, Sonia Cárdenas, Erwin Caileo, cuyos familiares ahora son apoyados por funcionarios municipales de la Provincia de Palena en Puerto Montt en donde residen luego de la evacuación.
El gobernador provincial, Fernando Aguila, confirmó que se dispone de la información de pasajeros que "volaron con el subsidio". "Por lo tanto son residentes, por lo tanto si son de Chaitén son desplazados", acotó.
"Estamos esperando la posibilidad de volar con la Fuerza Aérea, me voy a dirigir a conversar con los familiares que están en (el aeródromo) La Paloma, hay un equipo de la gobernación que se está dirigiendo para allá, asistentes sociales y otros apoyos, para estar ahí acompañando a los familiares que es nuestra primera responsabilidad", indicó.
La aeronave era pilotada por Nelson Bahamondes, de 60 años, quien, se indicó, cuenta con 40 años de experiencia en la zona y 16 mil horas de vuelo, por lo que sus familiares mantienen la esperanza de encontrarlo con vida.
Entre los pasajeros también se encuentra el carabinero Víctor Suazo, de la 39na Comisaría de El Bosque en Santiago quien se dirigía a visitar a sus familiares en un poblado de la zona.
Además se trasladaban Héctor Nauto, Jorge Uribe y Miguel Almonacid, todos trabajadores de la empresa de salmones Patagonia que volaban a los centros de cultivo en que se desempeñan.
El décimo desaparecido es Fernando Rojas, técnico contratista de la empresa de comunicaciones Telefónica del Sur, que, trascendió, iba junto a Villegas a hacer reparaciones en el sector.
Ante la queja de algunos familiares por el tardío aviso de parte de la empresa a cargo de la aeronave siniestrada Patagonia Airlines, Vasek Chocano, explicó que se procuró primero dilucidar que no hubiese aterrizado en algún aeródromo de la zona.
"Procedimos a avisar a la torre control de Tepual y a hacer las consultas pertinentes si en los aeródromos que están en la zona podría estar nuestro avión, sin embargo ese proceso de verificación demoró algunas horas y fue por eso que no se les comunicó a las familias inmediatamente hasta que tuviéramos confirmación de ese hecho", relató.