Para los turistas que se relajan en los baños termales del Lago Azul islandés, cerca de la capital Reykiavik, ni siquiera saben que el agua caliente en la que se encuentran es parte de una gran aventura de un país desde la dependencia del petróleo hacia el liderazgo en controlar energía renovable.
Sus particular geográfica (glaciares, volcanes y fuentes termales) significan que Islandia es el único país del mundo que puede afirmar que obtiene el 100% de su electricidad y calor de fuentes renovables.
Los glaciares y ríos del país están controlados para poder generar casi el 80% de las necesidades eléctricas mediante la hidroelectricidad, mientras que los campos geotérmicos proveen más del 20%. Estos campos subterráneos, que le dan a los turistas y a los locales sus piscinas, también proveen a los islandeses con una reserva casi ilimitada y barata de agua caliente natural.
La explotación de energía geotérmica para calentar espacios públicos, junto con ahorrarle al Gobierno 100 millones de dólares anuales en importaciones de combustibles fósiles, también significa menos emisiones de CO2. La energía geotérmica usada para calentar las casas en un año equivale al calor obtenido por la quema de 646 mil toneladas de petróleo, reduciendo las emisiones nacionales de CO2 en un 40%.
Pero sigue pendiente la tarea de hacer que los sectores que dependen de las energías fósiles se cambien a tecnologías limpias: la flota pesquera y los automóviles, que se mueven con petróleo, convierten irónicamente al país en uno de los mayores emisores per cápita de gases de efecto invernadero en Europa. Ya está en curso una investigación para ver cómo usar la electricidad geotérmica para separar el hidrógeno del agua, y usar entonces celdas de hidrógeno para alimentar los vehículos y los buques.
Dentro de 20 a 30 años, si es completada, haría a Islandia autosuficiente en términos energéticos, y provista en un 100% por energía renovable.
Domesticar sus fuentes
Los islandeses comenzaron a domesticar sus fuentes de energía naturales en los años 40, pero aún obtenía el 75% de su energía a partir del carbón. La crisis petrolera de los años 70 obligó a cambiar su política, reorientándose desde el petróleo a la hidroelectricidad y el calor geotérmico. Invirtió recursos en la búsqueda de nuevas áreas de fuentes geotérmicas y construyó servicios de calefacción y tuberías de transmisión desde campos termales hacia las ciudades, pueblos y granjas.
"Cuando la crisis del petróleo perdió intensidad en los ‘80, todo el interés que los demás países habían mostrado en las energías renovables desapareció y volvieron a caer en sus hábitos petroleros", dice Einar Karl Haraldsson, consejero en jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores. "Pero nosotros seguimos haciendo progresos en el desarrollo de energía renovable y ahora estamos cosechando los beneficios".
Los ahorros de energía por el hecho de cambiarse del petróleo a la energía geotérmica -estimados en 8.200 millones de dólares en 30 años - han contribuido en forma significativa a la prosperidad islandesa, haciendo que la isla pase de ser uno de los países más pobres de la Unión Europea a uno de los más productivos en el mundo en términos de PIB per cápita y en calidad de vida.
El sector energético se está expandiendo, y el país ahora exporta expertise en ese campo. Se espera que la electricidad producida a partir de fuentes geotérmicas se duplique hacia 2010, pero el Gobierno quiere equilibrar las necesidades económicas y el impacto medioambiental.
El sector manufacturero de aluminio, sustancial para el país, se ha cambiado a la energía geotérmica para sus procesos de fundición, y también se usan los recursos naturales en la producción de sal, algas, comida para mascotas y granjas de piscicultura y para calentar invernaderos donde crecen las frutas y vegetales del país.
Pero la remota ubicación de Islandia significa que incluso si explota más sus recursos energéticos naturales, no tiene cómo exportarla. Y así se ha empeñado en atraer a industrias que puedan explotar su provisión de energía limpia y barata.
The Guardian
