
Viernes 20 de junio de 2008
Bajo el argumento de que las irregularidades detectadas por Contraloría son desfases de cuentas, el subsecretario del Trabajo, Mauricio Jélvez, se mostró confiado en que la repartición a su cargo podrá respaldar los montos objetados por el órgano contralor, que ascienden a más de 6 mil millones de pesos, correspondientes a recursos de planes pro empleo.
"Tengo la total certeza de que podemos respaldar y explicar todo lo que está contenido en el informe de auditoría de la Contraloría", afirmó la autoridad, remarcando que "en principio, no tenemos ninguna señal de irregularidad".
Jélvez salió a dar explicaciones por este tema, luego que desde La Moneda el portavoz Francisco Vidal evidenciara su malestar por este caso de potenciales irregularidades, que se suma a otra denuncia periodística en la División de Organizaciones Sociales.
Como primer paso, el subsecretario además sostuvo que "como medida precautoria hemos instruido un sumario para descartar cualquier probabilidad de irregularidad", y anunció que el próximo lunes pondrá a disposición de la Comisión del Trabajo de la Cámara todos los antecedentes del caso.
"Estamos normalizando la situación de rendiciones pendientes", señaló, añadiendo que "estamos en condiciones de asegurar que estas cifras van a verse disminuidas sustantivamente cuando presentemos nuestro informe tanto a la comisión del Trabajo como a la Contraloría".
El citado informe del órgano contralor establece que cinco servicios mantenían sin documentar millonarios recursos sujetos a rendición de cuentas. Lo anterior corresponde a la Fundación para la Superación de la Pobreza, el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), Conaf, Conadi y Prodemu, que recibieron transferencias para la contratación de programas de empelo