
Viernes 4 de julio de 2008
La baja inscripción registrada en el Servicio Electoral, a 23 días de que se venza el plazo para acudir y así, participar en las elecciones municipales de octubre, motivó a los concejales de PS de Nuñoa, Danae Mlynarz, y Santiago, Ismael Calderón a reunirse con el director del organismo, Juan Ignacio García, y al Instituto de la Juventud (Injuv) a lanzar una campaña para motivar la participación de los jóvenes.
Es que -según dijo García a los concejales- los comicios de octubre son los de menor inscripción en la historia de Chile.
Calderón dijo que esto se debe a "desinterés ciudadano, falta de información sobre horas y lugares de funcionamiento de las juntas inscriptoras y a un discurso confuso ante la polémica desatada por el proyecto de ley sobre inscripción automática y voto voluntario, que puede conducir a error de eventuales votantes".
Por ello, pidieron incrementar las campañas de información y fomentar la inscripción electoral, incluso utilizando nuevas tecnologías.
A juicio de Mlynarz es "preocupante que del millón de personas inscritas y que no votan, un 60% se justifique argumentando estar a más de 200 kilómetros de su lugar de votación, por cuanto implica que miles de personas trasladan su domicilio, pero no registran dicho cambio ante el Registro Electoral".
MOTIVAR
Mlynarz y Calderón integran la agrupación "Voto donde vivo", que pretende reubicar a los electores según la comuna donde registran residencia como una forma de aumentar la participación ciudadana.
El Injuv, en tanto, lanzó ayer la campaña "Dale", con la presencia del director del organismo, Juan Eduardo Faúndez, y jóvenes como la cantante Denisse Malebrán y los animadores de televisión, Ignacio Franzani y Humberto Sichel.
En la oportunidad, invitaron a los jóvenes mayores de 18 años a inscribirse en los registros electorales, para fortalecer el sistema democrático.
En este sentido, Faúndez recordó que -a pesar de que la democracia es el sistema de gobierno preferido por los jóvenes- la mitad de éstos se declaran insatisfechos con su funcionamiento.
"Según la Quinta Encuesta Nacional de Juventud, el 50,1% de los jóvenes está muy insatisfecho o nada satisfecho con la forma cómo opera la democracia en Chile, por lo que el hecho de inscribirse y votar es una clara invitación a producir los cambios que necesita el país y el mundo juvenil, y participar en las grandes decisiones", afirmó.
ANTECEDENTES
El tema es preocupante si se considera que en la elección municipal de 1992, los jóvenes eran el 30 por ciento de electores mientras que en febrero de 2008, este grupo sólo representa el 7,6 por ciento del padrón electoral.
Ello significa que hay más de 2 millones de jóvenes con derecho a voto fuera de los registros electorales.
Así, en la práctica, entre las presidenciales de 1989 y la de 2005, la diferencia en el número de electores no superó el medio punto porcentual.
Por ello, Faúndez explicó que el problema principal no es sólo que los jóvenes no estén inscritos, sino que sus temas de intereses no son prioritarios para los actores políticos.
"Si se hace una progresión, se puede afirmar que al bicentenario, fecha que en el imaginario se ha convertido en horizonte de progreso y desarrollo, se tendrá un electorado sin jóvenes", manifestó.
La iniciativa busca promover la incorporación de los jóvenes al escenario electoral, como un factor de profundización y enriquecimiento del sistema democrático.
Las juntas inscriptoras estarán abiertas hasta el 26 de julio, de lunes a viernes, de 09 a 13 horas y entre 15 a 19 horas; y sábados, desde 10 hasta las 14 horas.
Además, el Injuv pondrá en su página web (www.injuv.cl) las direcciones de dichas juntas, para que los jóvenes se puedan acercar a estos espacios.
En mayo, el Gobierno logró, con la UDI escindida entre la abstención y el rechazo, aprobar la idea de legislar en una iniciativa que otorga la condición de ciudadanos en forma instantánea a todas las personas mayores de 18 años.
La propuesta está destinada a facilitar la incorporación a la vida política, en especial, de los jóvenes que no forman parte del padrón.