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  "Bajar los impuestos es una medida efectista"

  "Bajar los impuestos es una medida efectista"

  El jueves, el INE entregó la cifra de inflación más alta en 12 años. El economista y ex decano de la U. de Chile coincide en que el desafío principal recae ahora en el Banco Central, pero cree que los precios de los alimentos ya han tocado techo.

Domingo 6 de julio de 2008

Finalmente, el Instituto Nacional de Estadísticas terminará transformándose en el mensajero de malas noticias. El jueves lo hizo otra vez, al anunciar el aumento de 1,5% en el IPC de junio, una cifra mayor incluso a los pronósticos más negativos. Con esta cifra, la inflación acumulada en el año quedó en 4,3% y, peor aún, la acumulada en 12 meses llegó a 9,5%. Es decir, se está resintiendo el bolsillo de los chilenos, sobre todo de los más pobres, porque los precios de los alimentos son los que más han subido.

Joseph Ramos, economista y ex decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, asegura que la tarea principal para contener la inflación la tiene el Banco Central (BC), cuyos consejeros decidirán este jueves si suben la tasa de interés. Y su apuesta es clara: "Probablemente, suba en medio punto. Eso es lo que yo haría".

Los economistas más liberales han dicho que el BC ha actuado con suavidad frente a la inflación.
Todos somos generales después de la batalla. Si uno ve las estimaciones que había a principios de año, eran bastante menores. No dudo que algunos dijeran que debía ser un poco más fuerte. Muchos lo hacen siempre. Francisco Rosende [economista de la PUC] es uno de ellos.

¿Cómo se podrían compatibilizar dos alzas de tasas sucesivas con una economía desacelerada? Porque las tasas altas complican el crecimiento.
La inflación es la meta principal del BC, no el crecimiento. Es efectivo que duele, pero mi esperanza es que el efecto mayor de una decisión así recaiga más sobre las expectativas inflacionarias y menos sobre la producción. No creo que un alza en la tasa afecte dramáticamente a la producción.

¿Es lo más adecuado subir la tasa pese a que puede afectar al crecimiento?
Si no subiera la tasa, lo más probable es que tengamos dos décimas más de crecimiento a fin de año, pero con una inflación de 10%. ¿Y cómo diablos bajamos de eso sin producir una recesión?

¿Usted cree que la inflación va a llegar a los dos dígitos?
Está en 9,5%, casi en dos dígitos, y no cuesta mucho alcanzarlo. Espero que no sea así. En el segundo semestre debiera desacelerarse. Los precios de los alimentos ya han tocado techo. Los pronósticos apuestan a la baja y creo que la inflación en diciembre estará en torno al 7%.

¿Cómo cree que está haciendo su tarea el BC?
Si uno juzga por lo hechos posteriores, obviamente no lo ha hecho bien. Ahora, con la información que se tenía cuando se estaban tomando las decisiones, creo que lo ha hecho relativamente bien. No ha habido errores garrafales. Por ejemplo, la intervención en el dólar fue una medida necesaria, pero tardía.

Sergio de Castro, el ex ministro de Hacienda de Pinochet, dijo que la única medida para detener la inflación era subir la tasa de interés. ¿Existen otras formas efectivas?
Es el principal instrumento que hay. El otro es desacelerar el gasto público.

¿Usted también cree que lo más adecuado es que el gasto público de 2009 sea menor al crecimiento de la economía?
Cuando uno tiene ingresos de 15 mil millones de dólares, la presión política para gastar más es enorme. ¿Cuántos parlamentarios están hablando de derogar el impuesto a los combustibles? Eso significa dos mil millones de dólares menos de gasto fiscal y más gasto privado. Es decir, completamente inflacionario. Entonces, antes de ver las cifras, puedo suponer que un aumento del 8% en el gasto público es factible. Pero habrá mucha presión. La propuesta del subsidio al salario de la Comisión de Equidad es de cifras mayores. Y es una necesidad real que tiene el país. Tampoco hay que hacer esfuerzos sobrehumanos en esto de la inflación. Lo esencial es que haya un fuerte compromiso del BC. El año que viene los precios internacionales de los alimentos bajarán, entonces tampoco hay que tirar una bomba atómica contra esto.

En estos días hemos escuchado un montón de propuestas para enfrentar la inflación.
La imaginación es fértil. Si gran parte de esto es un shock de oferta y creo que lo es , uno tiene que tratar de frenar el traspaso hacia otros precios. La tasa de interés es el instrumento idóneo y para el resto hay que esperar.

Algunos parlamentarios, muchos de la DC, el partido del cual usted es simpatizante, insisten en bajar los impuestos.
Esa es una medida efectista. Es como si se bajara el IVA en cinco puntos, entonces tendríamos cinco puntos menos de inflación. Y a futuro ¿qué es lo que tenemos? La pérdida del poder adquisitivo por los combustibles se ha abordado pésimamente. De los mil millones de dólares que se dieron al fondo, 500 millones fueron al 20% de más altos ingresos. Y la mitad de la población recibió 200 millones. Estuvo focalizado en el que más gasta, o sea, al revés. En toda reducción del impuesto específico, por cada peso que llega a la gente modesta, cinco pesos van a la gente que no lo es.

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