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  La otra mujer

  La otra mujer

  Cuando estalló el escándalo de GMA su imagen apareció como uno de los personajes principales en las operaciones de la empresa. Sus declaraciones a la justicia tienen a la policía investigando las aristas más oscuras de este caso, que tiene a la UDI con los pelos de punta. Sepa quién es y cómo llegó al municipio que la Contraloría ya le tiró la cadena.

Domingo 6 de julio de 2008

Una tarde del verano de 2004 Jenny Acevedo salió desde la oficina del alcalde Gonzalo Cornejo con talante victorioso. El cuestionado edil que no se repostulará a la alcaldía de Recoleta le había pedido a la recientemente titulada de Ingeniería Comercial de la Universidad Central, que asumiera como su jefa de gabinete. Y a los pocos días la pequeña mujer de rasgos angulosos y menuda, llegó con su carácter hosco a dictar los nuevos lineamientos. Como en la alcaldía nadie sabía demasiado de ella, ni con qué tipo de vínculos políticos había llegado ahí, optaron por tratarla con extremo cuidado. No fuera a ser cosa que rodaran cabezas.

Su ascenso dentro de la comuna había sido vertiginoso, aunque de bajo perfil. Desde su llegada a la Secretaría de Planificación Comunal (Serplac) en 2001 donde comenzó a trabajar con la máxima jerarquía del departamento y mujer de confianza de Cornejo, Patricia Caballero , casi nadie sabía quién era realmente Jenny Acevedo. El primer cambio que estableció, aparentemente, fue pequeño: desde ese momento, y en adelante, ningún funcionario de la alcaldía podía ocupar los enseres para hacer café ubicados en una mesa cercana a la oficina de Cornejo y donde varios regularmente preparaban sus bebidas. Todos hicieron caso sin pensar demasiado, pero a la larga el detalle que había dejado a los funcionarios a un lado, y a Jenny junto al alcalde en el otro, se transformó en un recuerdo indeleble y amargo.

En los años siguientes los vínculos entre ambos se estrecharon más, sin que la mujer tuviera notoriedad pública. Su nombre sólo comenzó a destacar hace un par de meses al estallar el escándalo por GMA, la empresa ligada a la UDI que aparece como una posible caja pagadora de un sector del partido.

El informe de Contraloría, evacuado el pasado 26 de junio, desnudó que la mujer de 33 años y oriunda de Maipú siempre estuvo ahí, en la municipalidad, en GMA, e incluso sirviéndole de socia en la empresa Rush Limitada, que hoy tiene al alcalde con la posibilidad cierta de ser procesado por varios delitos, entre ellos asociación ilícita y fraude al fisco.

ENTRE EL ELADIO Y EL OTRO SITIO

El 1 de mayo de 2005, Jenny dejó su puesto en el municipio. A primera vista parecía que se trataba de un alejamiento con Cornejo. Pero dos meses antes había asumido como la nueva gerenta general de GMA, formada en 2003 por uno de los hombres cercanos al alcalde, Bernard Bataszew Contreras, y una alumna de derecho llamada Andrea Marín Arriagada, que cuando creó la empresa trabajaba como procuradora para el estudio de abogados del alcalde Cornejo.

Según el informe de Contraloría sobre Recoleta, evacuado el 26 de junio, ésta fue la primera irregularidad cometida por Acevedo, ya que cuando asumió su puesto en GMA, aún no había renunciado a la municipalidad, acto que se materializó recién un mes después.

Según los compañeros de trabajo de Jenny Acevedo, entre 2004 y 2005 su bajo perfil había cambiado notoriamente. "De las mujeres que trabajaban en la comuna, ella era la única que terminada la jornada laboral salía con el alcalde y sus amigos: Iñaki Busto (operador de la UDI y gestor de GMA), Marcelo Teuber (concejal gremialista por Recoleta), Jaime Jullian (socio de GMA), Álvaro Lavín (administrador municipal de Recoleta) y un par más. Como primera parada, algunos de los lugares predilectos eran los restaurantes Eladio y El Otro Sitio. Luego se reunían en el departamento que arrendaba Jenny, ubicado en avenida Bellavista", recuerda uno de ellos.

Es más, quienes presenciaron el nacimiento de GMA advierten que, si bien la polémica compañía tenía oficinas en el edificio El Manzano 377, Jenny pasaba gran parte del tiempo en una oficina dentro de la municipalidad.

"Para ese tiempo, ella había iniciado una relación sentimental con Jaime Jullian, con quien trabajaba en GMA. Nos llamó la atención porque antes se la había vinculado con Álvaro Lavín, que era muy apuesto, y también con el alcalde Gonzalo Cornejo, que era el jefe. Pero Jullian no tenía mayor atractivo", cuenta un compañero de labores de Acevedo.

La relación descrita no deja de llamar la atención, pero por otros motivos. Jaime Jullian había sido administrador municipal de Recoleta desde 2001 hasta septiembre de 2002. Desde esa fecha hasta el 31 de diciembre de 2003 prestó servicios a honorarios para Cornejo. Un año antes había formado la empresa precursora de GMA, Asesorías y Servicios Limitada, también cuestionada por Contraloría. Esto debido a que el mismo 31 de diciembre en que Jullian renunció a Recoleta apareció firmando un contrato con la municipalidad como representante de Asesorías y Servicios. La adjudicación fue por trato directo (sin licitación) para la mantención del Sistema de Información Geográfico (SIG), programa que hoy está en tela de juicio debido que habría servido de pantalla para justificar desembolsos desde la municipalidad a GMA.

La relación entre ambas compañías es evidente. En primer lugar, Asesorías y Servicios le cedió su contrato con Recoleta a GMA en 2004. Además, comparten el mismo domicilio comercial en El Manzano 377. Y a partir de 2004, Jullian obtiene un poder para cobrar documentos a nombre de GMA. Y luego pasó a formar parte del directorio de la cuestionada empresa.

¿QUIEBRE?

El pasado jueves 26 de junio la cercana relación entre Cornejo y Jenny Acevedo pareció romperse. El alcalde, patrocinado por el abogado Carlos Cortés, llegó hasta el 22º Juzgado del Crimen, donde realizó una presentación para que se investiguen las irregularidades en Recoleta. Ahí, el ex "Cornejo de la suerte" pidió que se indagaran las supuestas irregularidades en que habría incurrido Acevedo, argumentando que ella habría infringido la normativa penal al trabajar de hecho en su comuna y simultáneamente en GMA. Con esta estrategia, Cornejo se lavaba las manos respecto de cualquier conocimiento de la acción.

Sin embargo, fuentes cercanas a Acevedo señalaron a LND que tal distanciamiento no se habría producido, ya que la estrategia "habría sido consensuada entre ambos y sólo buscaría dilatar el proceso judicial, incluyéndolo en el sistema antiguo, lo que generaría un proceso mucho más lento y secreto, de por lo menos un par de años".

Pero un funcionario de Recoleta afirma que el supuesto alejamiento es poco probable, ya que Jenny Acevedo conoce todo el intríngulis de este caso. "El hecho de que antes de llegar al gabinete, ella trabajara en la Serplac hace que maneje mucha información, ya que es en esa secretaría donde se elaboran las bases para las adjudicaciones de contratos, las mismas que hoy están cuestionadas", aseguran las mismas fuentes.

Su ascenso como jefa de gabinete no estuvo exento de tensión. En 2004 ese cargo lo desempeñaba Rocío Omegna. Al principio trabajaron juntas, pero poco a poco vinieron los roces. Las dos representaban, incluso externamente, dos estilos opuestos. Mientras Omegna usaba ropa ceñida y marcados escotes, "Jenny siempre prefería los pantalones sueltos y las camisas abotonadas hasta el cuello. En personalidad, de más está decir que las monosilábicas frases de Jenny distaban bastante del estilo altanero y grandilocuente con que se conoce a Rocío", cuenta una fuente municipal.

Pronto la situación entre ellas llegó a las descalificaciones. Y el gallito lo ganó la nueva joyita. "Cornejo optó por dejar a Rocío en las tareas de contabilidad y Jenny se transformó en su brazo derecho. En cada junta vecinal, visita a pobladores o inauguración, ahí estaba ella. Luego comenzó a juntar mayores cuotas de poder", recuerda la misma fuente.

LA FAMILIA

Según quienes la conocen, además de ser parca, Jenny es extremadamente cercana a sus padres, Washington Acevedo y Bernardina Sepúlveda. Aunque el dinero no sobraba en la familia, nunca le faltó nada, ya que el hombre, de 61 años, durante gran parte de su vida manejó un camión de su propiedad con el que efectuaba viajes de carga al sur. Siempre vivieron en una pequeña casa ubicada en avenida de la Victoria, pleno corazón de la comuna de Maipú. Desde ahí, cada día junto a su única hermana, Pamela (hoy odontóloga con consulta en la misma comuna), partían al colegio particular subvencionado San Pedro Poveda, ubicado a pocas cuadras de su hogar. Las dos destacaron por sus altas notas y buena conducta, aunque Pamela siempre tuvo un promedio más alto. Jenny salió de cuarto medio con un 5,7, nota que no le alcanzó para optar a una universidad fiscal, su deseo original. "Siempre fue una chica de pocas palabras. Llegaba a parecer que tanto ella como su hermana miraban con cierto desdén al resto", cuenta un integrante del entorno cercano, quien además destaca que "el sábado pasado Jenny, como de costumbre, volvió a reunirse con un grupo de amigos que mantiene desde el colegio. Generalmente van al pub Victro, que está dentro de la comuna".

OFICINAS ALLANADAS

Pero la letanía de su vida familiar contrasta con lo que Jenny Acevedo está viviendo en tribunales. La semana pasada declaró durante cuatro horas ante el fiscal José Manuel Ramírez, que lleva la arista judicial por los posibles delitos cometidos en la Municipalidad de Recoleta.

Ahí señaló que se asoció con Cornejo en la empresa Rush a petición del alcalde. El dato es relevante, ya que cuando GMA firmó dos contratos con la administración comunal en 2006 y 2007 (9 y 190 millones), ambos eran socios en la empresa. Según Jenny, la compañía nunca tuvo actividad financiera y fue concebida para efectuar marketing telefónico.

Una funcionaria recuerda que durante las elecciones parlamentarias de 2005, desde el municipio se realizaban los llamados a los candidatos para entregarles el acceso al call center de la empresa. "Uno de ellos fue Cristián Leay, quien finalmente perdió", sostiene.

Pero lo que actualmente tiene atrapado a Cornejo en Rush son las fechas, ya que según las copias de documentos que entregó a Contraloría, Acevedo se desvinculó de la compañía el 9 de agosto de 2005. El contrato de venta de acciones se encuentra en escritura pública "agregada con el número 11.288 de la Notaría 42ª de Santiago, de propiedad de Gloria Acharán". Sin embargo, el documento no está en dicho lugar. Pocos días antes de ser conocida esta información, ya se sabía que al momento de firmarse el supuesto traspaso, Cornejo se encontraba fuera del país.

Como Acevedo declaró que el documento de transferencia de acciones fue redactado por el tercer socio de Rush, Octavio Azócar, el martes pasado funcionarios de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos allanaron las oficinas de la empresa, ubicadas en el centro, en busca del documento original. Según fuentes del Ministerio Público a las que tuvo acceso LND, la posibilidad de que el traspaso no haya sido más que una simulación es una de las tesis más fuertes. De hecho, ya habrían dado con los textos originales. "Los documentos van a ser periciados. Ahora se está decidiendo a qué entidad extranjera se le solicitará el trabajo de establecer el rango de antigüedad que tienen las hojas y también la tinta".

Habrá que esperar. Lo único claro hasta ahora es que éste es el capítulo más complicado en la larga historia entre Cornejo y su otrora mujer de confianza.

La Nación

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