
Domingo 6 de julio de 2008
El diputado José Antonio Kast tenía claro que no iba ganar esta elección interna. Tan claro lo tenía, como también su círculo de apoyo político, que con anticipación ha definido pasos concretos a seguir para capitalizar lo ganado en esta primera campaña interna en el gremialismo. No les gusta la palabra disidencia ni quieren ser catalogados así, pero la estrategia definida apunta cuales Pepe Grillo a exigir y vigilar a la mesa de los "coroneles" UDI para terminar con la política de toma de decisiones, que ha tenido hasta ahora estilo y aroma a cuartel.
Zanjada la competencia con el senador Juan Antonio Coloma, el diputado Kast estableció un círculo de apoyo compuesto por Rodrigo Álvarez, Marcela Cubillos, Marcelo Forni, Claudio Alvarado, Felipe Ward, Marisol Turres y Darío Paya. Marcaron sólo una sola diferencia nítida con su contrincante: la categórica crítica a los ediles UDI cuyas gestiones y probidad han sido cuestionadas por la Contraloría General de la República, y que han puesto en entredicho el caballo de batalla preferido del gremialismo: la lucha contra la corrupción.
El anuncio del diputado de encabezar una gira a regiones en agosto no cayó bien al flamante timonel, porque ello se parece bastante a una brisa de disidencia, tan propia de ese "club de los políticos" que la UDI criticó con dureza y al unísono en los años noventa. Kast y su gente aseguran que no está en su afán consolidar una suerte de vocería paralela a Coloma o ser la piedra en el zapato que entrampe su gestión, pero tienen conciencia de el gremialismo nunca será el mismo después de este fin de semana.
Por eso, la gira nacional de "agradecimiento" busca mantener viva la mística que dicen ha recuperado la colectividad con esta contienda, para que las bases no sientan que sólo se acude a ellas cuando se necesita su voto. La línea de acción es fortalecer un trabajo más sistemático con regiones, revitalizar los vínculos con dirigentes poblacionales en todo el país y dar espacio a los jóvenes, peleando para ellos más candidaturas a concejales y para las parlamentarias de diciembre de 2009. Eso es en terreno. Pero en el ámbito político, el objetivo es "mantener la voz propia" que ha conquistado este grupo en el seno UDI.
DEFENDIENDO LA AUTONOMÍA
Durante años se ha caricaturizado al gremialismo por su estilo seudomilitar, con decisiones internas verticales que, cuando mucho, fueron debatidas entre cuatro paredes sólo por los principales fundadores. Cambiar aquello es el objetivo político central de Kast: no desechar el consenso, pero sí llegar a éste después de un debate interno amplio que lo valide.
Mantener la autonomía, garantizar los espacios internos de discusión, defender la opinión política propia y resguardar que los cargos y nombramientos ya no sean asignados por la directiva de turno, sino escogidos por instancias más idóneas del partido.
Esto es una clara señal a futuro: desde cómo enfrentar los cuestionamientos que se avecinan en materia de probidad hasta la definición del escenario presidencial de 2009. Kast y los suyos harán lo posible para exigir discusión horizontal que rompa la tradición de acatar imposiciones de los "históricos".
EL DEBER DE ESCUCHAR
Colaboración a toda prueba garantizan en la lista de Kast a la conducción de Coloma. Lo contrario, advierten, es repetir el complejo escenario que enfrentó su antecesor, Hernán Larraín: falta de lealtad interna, factor clave para que decidiera no repostularse, algo que nunca había pasado en el gremialismo.
Pero "ayudar a que Coloma haga la mejor presidencia posible" no significa desechar lo ganado, ni tampoco es contraproducente con capitalizar los logros y resguardar los espacios internos, la autonomía y el debate, insisten. Y estarán atentos para exigirle que el nuevo timonel respete estos criterios.
Más allá de declaraciones públicas o la verdadera molestia que a Coloma le puedan generar estos Pepe Grillo que tendrá a su lado, en la UDI creen que independientemente de los porcentajes que obtuvo cada lista , el nuevo presidente está dispuesto a escuchar algunos de sus puntos de vista.
Hay una diversidad interesante, dicen, en el círculo que rodea a Kast. El propio diputado es respetado internamente y entre sus pares por su calidad humana y capacidad de trabajo; de Álvarez destacan su influencia en la bancada; Ward es considerado una promesa, y Forni posee una muy buena relación con los medios de comunicación, sólo por mencionar algunos de los rasgos que más valoran en el partido.
También afirman que Coloma está consciente que la cantidad de apoyo obtenido por Kast no es tan relevante como la "calidad política de su entorno", y, sobre todo, la influencia de éstos en la bancada. Dato nada despreciable si quiere superar sin conflictos los comicios municipales, la definición de la carta presidencial 2009 y concluir su mandato con más aplausos y apoyos de los que logró Hernán Larraín.