
Miércoles 9 de julio de 2008
Es basura, pero técnicamente se conoce como "residuos electrónicos". Como se llame, se estima que Chile tendrá para 2010, 10 mil 500 toneladas de estos desechos según el estudio "Generación de Residuos Electrónicos en Chile", realizado por la Plataforma regional sobre residuos electrónicos en Latinoamérica y el Caribe (Relac) y el Instituto de Investigación de Materiales de Suiza (EMPA). Es más, la misma investigación proyectó que el país tendrá en 2020 1,7 millones de computadores en desuso. La pregunta es obvia: ¿qué hacer con todo este material?
Es la respuesta que buscan en Santiago desde ayer y hasta mañana los representantes de los principales proyectos de desarrollo e investigación de Latinoamérica y el Caribe sobre reciclaje y reacondicionamiento de residuos electrónicos, en una mesa redonda organizada por Relac que coordinan el centro de investigaciones Sur Corporación de Estudios Sociales y Educación, con el apoyo de IDRC (Centro de Investigación para el Desarrollo de Canadá) y EMPA.
Vacío legal
El gran problema que enfrenta el país en esta materia es la falta de legislación específica, admite Uca Silva, responsable del proyecto Relac. "Hoy sólo se utilizan dos normas: la de los tratamientos de residuos sólidos y la de los tóxicos. El problema es que esto ocasiona un vacío legal, porque se pueden hacer distintas interpretaciones", admite. "Si tratas estos desechos como residuos peligrosos, no puede realizar un trabajo de recuperación, y si los encasillas como sólidos, el tratamiento puede no ser el más indicado", añade. De hecho, cualquier trabajo de recuperación se debe hacer en Canadá o Europa. "Se está trabajando en una norma general en la que se podría aplicar este tipo de desechos en el futuro", agrega Silva, quien dice que tanto Conama como la industria agrupada en ACTI ven con buenos ojos esta iniciativa.
Tres esferas
La problemática tiene tres caminos de solución relacionados con el desarrollo sustentable: primero, la prevención que considera desde el diseño del aparato, con sello verde, es decir, que contenga menos componentes tóxicos desde su génesis; segundo, el re-uso que en Latinoamérica incluye el reacondicionamiento de equipos para promover la reducción de la "brecha digital", y tercero, el reciclaje de los componentes de los computadores.
La Plataforma Relac con sede en Chile, en sus cuatro años de existencia, ha construido una red de especialistas a nivel global (Europa, Estados Unidos, Canadá) y ha organizado cuatro encuentros internacionales en distintos países de Latinoamérica donde se han reunido los expertos más importantes del tema todo lo cual ha facilitado la promoción de políticas, normativas y proyectos con organizaciones público-privada.
Según un análisis del investigador argentino Gustavo Fernández Protomastro, director de la consultora e-Scrap Argentina y participante en esta reunión, "para 2020 habrá cerca de 215 mil toneladas de residuos electrónicos de computadores, las que contendrán 2 toneladas de arsénico (suficiente para contaminar 225 millones de litros de agua para beber), 3 toneladas de mercurio, y casi 10 mil toneladas de plomo, conformando en su conjunto una amenaza a la salud pública y patrimonio ambiental, que exigen un tratamiento apropiado".