
Miércoles 9 de julio de 2008
El ministro Alejandro Madrid reprochó a la tanatóloga de la Universidad de Chile, Carmen Cerda, quien afirmó que al ex Presidente Eduardo Frei Montalva lo mataron.
El magistrado que instruye la causa para aclarar la extraña muerte ocurrida en 1982 dijo que si bien la forense forma parte de un equipo de trabajo que lo asesora técnicamente en su investigación, ella no es experta en toxicología, que es la ciencia que más directamente tiene que ver con la indagatoria judicial de este caso.
"Ella sólo ha trabajado en la parte de anatomía patológica, porque en la parte toxicológica hay otro perito", declaró el juez visiblemente molesto por la afirmación de la médico forense efectuada el martes al vespertino La Segunda.
"A ella no le corresponde evaluar una situación como ésta", dijo Madrid, más aún, agregó, "cuando todavía se están realizando varios exámenes".
Explicó que la perito Cerda, si bien le ha entregado algunos informes parciales de lo que se le ha pedido hacer, "aún no me ha entregado un informe definitivo", razón por la que manifestó que "hay que preguntarle a ella" por qué afirmó que al ex mandatario lo asesinaron, como también sostiene la familia Frei Ruiz-Tagle.
Carmen Cerda manifestó que, mientras estaba internado en la Clínica Santa María, el ex Presidente recibió una serie de sustancias que, al mezclarse, produjeron un efecto venenoso en su cuerpo.
No obstante, un primer informe del FBI solicitado por el juez para analizar tejidos que fueron extraídos a Frei al exhumarse su cadáver, no fue categórico para afirmar que sí existían rastros de elementos químicos venenosos, pero tampoco lo descartó.
Por ello fue necesario encargar una contramuestra a Europa a una institución especializada, y otra serie de exámenes adicionales también encargados a laboratorios extranjeros acreditados.
En definitiva, al momento de adoptar una decisión procesal que se espera en principio para fines de este mes, el magistrado contará con una batería de respaldo científico.
Fuentes cercanas al juez sostienen que el caso Frei Montalva ha sido uno de los procesos más difíciles de enfrentar para el magistrado porque, si bien para tomar una decisión podrá contar con algunas evidencias de la ciencia, no tiene ni testigos presenciales, ni de oídas, ni tampoco confesiones de alguien que se atribuya el crimen del ex Presidente, o haya tenido alguna referencia directa o indirecta acerca del asesinato, como ha ocurrido hasta ahora en todas las más de cuatrocientas causas que se instruyen en el país por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
"Yo no puedo afirmar si al ex Presidente lo mataron no", dijo el juez Madrid, explicando que en el caso habrá que esperar hasta él adopte una resolución procesal.