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  Hágase tu voluntad

  Hágase tu voluntad

  Pese a que el hijo mayor del fallecido empresario que mató por celos aparece como el controlador del patrimonio de 100 millones de dólares, no está claro si esa era la voluntad de Gerardo Rocha. Un mandato redactado en agosto de 2007 dejó el control total a quien fue su mano derecha por más de 20 años. Sin embargo, la legalidad del documento fue impugnada. ¿Quién es el heredero?

Domingo 13 de julio de 2008


La historia de Rodrigo Rocha Vera (45) podría asimilarse a aquellas novelas en las que un hombre crece siempre a la sombra de su hermano mayor.

Gerardo Rocha Vera, el empresario que mató a una persona por celos y luego murió por las graves quemaduras que sufrió al causar un incendio intencional, era el mentor de su hermano menor.

Cuando Rodrigo estuvo en edad de trabajar, Gerardo ya había fundado el Instituto Propam, y se aprestaba a iniciar el mayor de sus desafíos: la Universidad Santo Tomás (UST).

Allí, el menor de los Rocha Vera dio sus primeros pasos y poco a poco se ganó la confianza de su hermano y de la plana ejecutiva de la corporación. Se hizo cargo de las finanzas y ayudó a levantar el proyecto cuando éste decayó, a mediados de la década de 1990.

De ahí, luego que Gerardo Rocha cometiera el crimen del martillero Fernando Oliva, y durante los casi tres meses en que estuvo en una clínica antes de morir, él estuvo en una posición expectante para asumir mayores responsabilidades en la compañía.

Sin embargo, otros fueron los elegidos. Y es el hijo mayor de Rocha, Gabriel
Gerardo Rocha Haardt, quien se ha convertido en el controlador de los intereses de un patrimonio que supera los 100 millones de dólares.

Pero todo indica que Gerardo Rocha no se olvidó de su hermano. Así al menos lo indica un documento secreto que el empresario redactó antes de morir, y que reposa hoy en uno de los gruesos libros de la notaría de Iván Torrealba, en el centro de Santiago.

Se trata de un mandato general, redactado y firmado el 17 de agosto de 2007, donde Gerardo Rocha Vera cede el control total y absoluto de todos sus bienes e intereses a su hermano menor, en caso de fallecer.

Incluso en el círculo más cercano del fundador de la UST, muy pocos sabían de la existencia de este documento, que establece su voluntad respecto a la continuidad de su obra. Un nuevo plan secreto que el empresario había elaborado para delegar el patrimonio que él creó en manos de quien es considerado por algunos familiares y miembros de la corporación como el "heredero ético e intelectual" del proyecto educativo y empresarial.

Pero el destino de Rodrigo chocó con intereses que le impidieron asumir el control y, por lo tanto, cumplir la voluntad que su hermano estableció en vida a través de ese documento.

RELACIÓN DE LEJOS

Hace mucho tiempo que Gerardo Rocha había dejado de tener una relación estrecha con su hijo mayor, Gabriel Gerardo. El "Pollo", como le decían en la familia, decidió dedicarse a su pasión, la aeronáutica, y tras pasar por varias funciones en diversas aerolíneas, se graduó de piloto y se radicó en Oriente Medio. En el círculo de Rocha aseguran que nunca mostró interés en trabajar con su padre.

Mientras el fundador de la UST agonizaba en la Clínica Indisa, sus hijos se reunieron en el consulado chileno en El Cairo, Egipto. Allí, y aprovechando que la delegación diplomática también cumple las funciones de notaría, modificaron la sociedad en que se hacían parte de los derechos de propiedad de la Corporación, dejando al hijo mayor como principal representante de los herederos.

Por ello sorprendió cuando los abogados de la familia Rocha Haardt impugnaron la validez del mandato, argumentando que sólo era vigente mientras Gerardo Rocha estaba vivo. Quienes sabían de ese mandato creían que el futuro de la obra de Rocha estaría seguro en las manos de su hermano menor.

Por eso, personeros ligados a la universidad sospechan que, más que un error en el momento de redactar el documento, el empresario habría recibido algún consejo interesado.

La fecha en que fue escrito el mandato coincide con el inicio de las hostilidades más graves entre Gerardo Rocha y su última pareja, Verónica Espinoza. Los celos se habían apoderado del empresario, desatando explosiones de ira que lo llevaron a golpear reiteradamente a su mujer y también a espiarla, para lo cual utilizó los servicios de Dante Yutronic, dueño de La Casa del Espía, y hoy detenido.

LA TORTA A REPARTIR

Aunque no todos sabían del mandato general, tanto Espinoza como la plana ejecutiva de la UST tenían plena confianza en lo que el hermano menor de Gerardo Rocha podía hacer como administrador. Una alta fuente de la universidad señala: "Tanto Gerardo como Rodrigo Alarcón actual presidente de la corporación y mano derecha del empresario confiaban plenamente en Rodrigo, porque su ayuda en materia financiera, desde Propam, fue fundamental. Todos estaban seguros de la legalidad del mandato".

De hecho, en marzo pasado, Alarcón señaló a Emol que Rodrigo Rocha "era asesor de la presidencia de Gerardo, ayudaba en los temas internacionales y terminó a cargo del proyecto en Brasil. Lo ha hecho muy bien".

Hasta ahora, Gabriel Gerardo Rocha Haardt aparece como administrador del patrimonio de su padre en nombre de todos los herederos, incluidos los tres hijos que Gerardo Rocha tuvo con Verónica Espinoza; estos últimos se harán acreedores de un séptimo de todos los bienes, es decir, unos 30 millones de dólares.

Sólo la Corporación Santo Tomás es un holding que suma casi 80 millones de dólares de patrimonio, además de una facturación anual de casi 120 millones de dólares.

La propiedad de la empresa está repartida entre Gerardo Rocha, que era dueño de un 63% de las acciones y lo será hasta que se haga la posesión efectiva de sus bienes . Sus hijos mayores, Gabriel y Karla, poseen el 4,08% y 3,77%, respectivamente, mientras el desplazado Rodrigo Rocha mantiene un 5%. Rodrigo Alarcón ostenta un 6% de la propiedad y el 15% restante está en manos del fondo de Inversiones Halcón.

Hay mucha expectativa en la oferta que realizará este último grupo integrado por inversiones de Álvaro Saieh, Eduardo Fernández León, José Yuraszeck y José Antonio Garcés por el control del conglomerado.

EL ELEGIDO

Rodrigo Rocha Vera trabajó más de 20 años junto a su hermano mayor. Uno de los ejecutivos que conoce el proyecto en su origen sostiene: "En realidad, el hombre de mayor confianza de Gerardo era Rodrigo Rocha; fue él quien gestionó los asuntos patrimoniales familiares y ocupó diversos cargos como rector de sedes y vicepresidente de administración y finanzas de la institución. También fue vicerrector, contralor, miembro de la junta directiva y director de proyectos internacionales".

La misma fuente señala: "Rodrigo tiene una preparación profesional destacada para asumir esas funciones, y una larga experiencia en administración educacional. Con el mandato de agosto de 2007, Gerardo Rocha pretendía que fuera Rodrigo quien diera continuidad a la obra en caso de su ausencia".

Después de que la UST se consolidó, a principios de esta década, Rodrigo Rocha fue el encargado de materializar la segunda etapa del proyecto educativo de su hermano: internacionalizar la UST, lo que logró mediante diversos convenios con instituciones educativas en el mundo. Pero el primer destino concreto que implicó inversión de capital fue Brasil.

En 2006 se concretó el ingreso de los Rocha a la propiedad de la Universidad Sagrado Corazón, en S o Paulo. Allí, el menor de los hermanos asumió como rector-delegado, función que mantiene hasta hoy.

Rodrigo Rocha también había sido el elegido por Gerardo para garantizar el futuro de los hijos que tuvo con Verónica Espinoza. No por nada, después del crimen del martillero Oliva, la mujer se fue a vivir junto a la familia de su cuñado.

Sin embargo, el preferido de Gerardo Rocha ha manifestado con angustia que no tiene cómo cumplir con la promesa que hizo a su hermano, pues no tiene facultades para seguir entregándole a Espinoza el dinero que, a través de la corporación, se le pagaba mensualmente, como si fuera un sueldo, para mantener a los tres niños.

La única vez que Rodrigo Rocha captó la atención de la prensa fue cuando visitaba a su hermano moribundo y un robo afectó a su vehículo, en el estacionamiento de la Clínica Indisa. El botín fue su computador portátil. El fiscal a cargo de la investigación, Vinko Fodic, señaló a LND que el caso fue "archivado provisionalmente", porque no se pudo establecer responsables.

La Nación

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