
Martes 15 de julio de 2008
En años recientes, brotes mortales de enfermedades tales como el SARS (síndrome respiratorio agudo severo) y el ébola han provocado importantes amenazas para la salud, y funcionarios están ansiosos por utilizar tecnología moderna de caza de genes para localizar los agentes patógenos antes que estos tengan la oportunidad de propagarse por las poblaciones.
Entre quienes respaldan este proyecto está Google, que ha lanzado un programa de "pronóstico y prevención" dirigido a crear una red para pronosticar las amenazas que surjan "antes de que éstas se conviertan en crisis regionales, o mundiales".
"Algunos de esos virus tienen un impacto muy limitado, pero otros pueden provocar pandemias", dice el doctor Mark Woolhouse, del Centro para Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Edimburgo. "El propósito de esta iniciativa es identificar los virus antes de que éstos tengan una oportunidad de propagarse entre los humanos. Por primera vez, tenemos los medios para localizar cualquier agente patógeno que haya infectado a un humano o que pueda infectar a una persona", dice Woolhouse. En años recientes, biólogos han desarrollado chips que son capaces de identificar cualquier virus humano conocido a partir de muestras de sangre o de tejidos, y han diseñado máquinas que pueden desentrañar la estructura genética de los nuevos organismos en minutos. Como parte del programa de caza de virus, los científicos estudiarían poblaciones remotas y examinarían a los individuos para detectar virus desconocidos. Otros investigadores estudiarían animales con el objetivo de examinar si alguno es portador de virus capaces de infectar a seres humanos.
"Los virus infectan al hombre cuando éstos llevan fragmentos de proteínas capaces de abrir los receptores que se encuentran en la superficie de las células humanas", añade Woolhouse. "Analizar virus animales para ver si tienen secciones de proteínas que puedan mutar con facilidad y abrir nuestros receptores, sería una prioridad para este proyecto".
Dos a tres nuevos virus
Un equipo dirigido por Woolhouse calculó que desde 1960 ha sido descubierto cada año un promedio de dos a tres nuevos virus que afectan a los seres humanos. La mayoría son transmitidos al hombre por otros mamíferos. Una cantidad más pequeña, pero significativa, proviene de los pájaros y aves de caza.
Ejemplos recientes incluyen el brote del virus SARS ( 2002), que mató a cientos de personas, el ébola -del murciélago de la fruta- que ha provocado brotes de la enfermedad desde 1976, y el virus Sin Nombre, relacionado con el ratón ciervo, que causó varias muertes en EEUU en 1993.
A medida que se construyen carreteras por África y Sudamérica, más personas están tropezando con animales con los cuales los seres humanos han tenido poco contacto previo. Además, mascotas han sido asociadas a brotes de enfermedades, como la rata de bolsa de Gambia, culpable de una epidemia de virus monkeypox ocurrido en EEUU en 2003.
En otros casos, cambios en las prácticas agropecuarias han desatado epidemias inesperadas. En 1999, en Malasia, más de 100 personas murieron de una forma de encefalitis cuya pista fue seguida hasta llegar al virus Nipah. Este brote se atribuyó a una decisión de los criadores de cerdos de plantar árboles frutales en sus tierras para aumentar los ingresos. Los murciélagos de la fruta, que posteriormente se encontró que portaban el Nipah, llegaron a los árboles en busca de alimento, dejaron caer excrementos sobre los cerdos que se encontraban abajo, y la enfermedad se transmitió a los humanos.
The Observer