
Miércoles 16 de julio de 2008
La revista norteamericana The Atlantic publicó el artículo "¿Está Google volviéndonos estúpidos?". El autor, Nicholas Carr, señala: "Durante los últimos años he tenido la incómoda sensación de que alguien, o algo, había estado jugando con mi cerebro, remapeando el circuito neuronal, reprogramando la memoria. Mi mente no está desapareciendo, pero está cambiando. Lo siento cuando leo. Inmergirse en un libro o en un largo artículo solía ser fácil. Mi mente era capturada por la narrativa o por los giros argumentales. Ahora ocurre muy pocas veces. Mi concentración comienza a derivar luego de dos o tres páginas. La lectura profunda se convirtió en un inconveniente".
El uso de internet afecta nuestro aparato perceptual y cognoscitivo: nuestra mente estaría siendo forzada a procesar información de acuerdo con la fórmula impuesta por la web, destruyendo la capacidad de concentración y contemplación. No sólo cambia nuestro modo de leer, sino nuestro modo de pensar. La red estaría absorbiendo todos los medios conocidos de divulgación de la información y recreándolos a su imagen y semejanza. Lo más interesante es el señalamiento de que este es un cambio que no sólo se produce a nivel metafórico o externo, sino que al contrario, esta adaptación ocurre también al nivel biológico: impulsado por una realidad cambiante.