
Viernes 18 de julio de 2008
El poblado amazónico de Riberalta, al noroeste de Bolivia, será el escenario de un llamativo encuentro trinacional entre los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Venezuela, Hugo Chávez, y el anfritrión, Evo Morales, justo en momentos en que el Presidente boliviano está en plena campaña para lograr su ratificación en el referendo del 10 de agosto.
"Será un encuentro que favorecerá al desarrollo del país en su conjunto", afirmó en las últimas horas el vocero de gobierno boliviano, Iván Canelas, quien confirmó que los tres mandatarios se reunirán en el poblado de Riberalta, cercano a la frontera con el Brasil, para acordar medidas concretas para la preservación del medio ambiente y el desarrollo humano en la Amazonia.
Los tres gobernantes firmarán una declaración que comprometerá a sus países, por primera vez, a preservar esa región, considerada pulmón de la humanidad, y apoyar el desarrollo de sus pueblos indígenas.
Además, Morales y Lula firmarán un acuerdo mediante el cual Brasilia otorgará un crédito de 230 millones de dólares para construir parte de una carretera que unirá la ciudad andina de La Paz con la brasileña de Porto Velho. El financiamiento brasileño permitirá asfaltar 412 kilómetros, desde el poblado de Rurrenabaque, al norte de La Paz, hasta la comarca amazónica de Riberalta.
RECHAZÓ A CHÁVEZ
La importancia del proyecto vial para unir a esa región amazónica con la parte andina relegó a segundo plano amenazas de opositores a Morales de "impedir" la llegada de Chávez a esa ciudad.
El dirigente civil de Riberalta, Marco Jáuregui, anunció que "no se va a permitir que ingresen soldados ni Chávez a este territorio", mientras que el Comité Cívico local señaló que "Lula es bienvenido, Chávez no", según un pronunciamiento leído ayer por la cadena de televisión privada PAT.
En diciembre de 2007 vecinos de Riberalta ya rechazaron la presencia venezolana, cuando atacaron con piedras y palos un avión militar de este país, cuando se reabastecía de combustible en el aeropuerto local, denunciando que transportaba armas. La nave tuvo que decolar raudamente para aterrizar luego en el poblado brasileño de Río Branco, más al norte.
La llegada de Chávez a Riberalta coincide con la aprobación de una ley que autoriza los contratos de exploración y explotación de hidrocarburos en el norte de La Paz entre las empresas petroleras estatales de Bolivia y Venezuela, con una inversión de 242 millones de dólares.
ALIADOS POLÍTICOS
Lula, pero Chávez en mayor medida, son fuertes aliados políticos del Mandatario boliviano y la visita también es interpretada como un espaldarazo al gobernante, quien se enfrenta a grupos opositores locales por el referendo revocatorio de agosto.
El prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, ha desafiado al Gobierno de Morales, rechazando presentarse al revocatorio donde la ciudadanía decidirá sobre la continuidad del Presidente de la República, del vicepresidente y de los prefectos de los 9 departamentos del país.
Reyes Villa fue denunciado por sedición, mientras los parlamentarios opositores intentan forzar al Congreso a modificar las normas del referendo que, dicen, perjudica a sus prefectos.