
Jueves 24 de julio de 2008
Estupor hay en Perú por el caso de una habitante que decidió pintar su casa con la bandera chilena. El hecho ocurrió en un barrio del distrito La Esperanza, en Trujillo (norte del vecino país), y tuvo como protagonista a Esther Alva, una mujer que defiende su acción señalando que lo hizo para recordar a una ex pareja que dejó en Chile, donde vivió por nueve años.
El diario El Comercio sostuvo que "lo que parecía una reacción absurda resultó siendo una añeja historia de amor", y graficó la reacción de la ciudadanía señalando que los "vecinos del sector se mostraron mortificados".
Sin embargo, la protagonista de este singular hecho dijo que nunca tuvo la intención de levantar polémica. "Yo soy bien peruana", aseguró.
Según informó Radio Programas del Perú (RPP), en la vivienda de Alva funciona un negocio denominado "Botellería Esther". Explica esta emisora que "Botellería" (sic) es un término chileno que se emplea para designar a los establecimientos en donde se expende bebidas alcohólicas.
En declaraciones a diversos medios, la mujer insistió en que durante el tiempo que vivió en Chile recibió un buen trato: "Chile me trató bien, sin racismo ni nada". Respecto de su paso por el país, dio más detalles: "fui empleada de la top model Mónica Aguirre", confesó.