
Domingo 3 de agosto de 2008
Aclarémoslo desde un principio: no voto desde el año 2000, cuando me dijeron que si no lo hacía un fascista sería electo Presidente por mi culpa. Han pasado ocho años y en octubre próximo tampoco votaré. Aunque, claro, muy distintas hubieran sido las cosas si el Partido Humanista se hubiera decidido a llevarme como concejal por Viña del Mar. No quiero decir aquí que tengo una especial afición por el PH o por el pacto Juntos Jamás Podremos, pero me hubiera agradado hacer campaña sólo por joder.
Sin embargo, me tendré que conformar con observar el proceso de estas Municipales 2008. Y qué mejor que con la inscripción de listas en el Servicio Electoral. Así es que aquí estoy, divisando una columna que se ha bajado de un bus y que se convirtió en una marcha, como de las que aparecen en la película "Machuca". Se trata de los adherentes de Nora Cuevas, una folclorista que ahora se las quiere dar de alcaldesa de San Bernardo, representando a la UDI.
-Vamos, vamos Norita, que en octubre tenemos que ganar cantan los simpatizantes, que lucen poleras rojas en donde se pueden leer originales eslóganes como Más Educación, Más Cultura, Más Deporte . ¡Norita, princesa, futura alcaldesa!
Me pongo detrás de la candidata, que a todo esto está bien guarra, perdón guapa.
-San Bernardo es la capital del folclore explica-. De ahí que yo como folclorista quiera ser alcaldesa. Además, soy concejala y sé que tengo el cariño del pueblo de San Bernardo.
-¿Con qué dirigente de la UDI se identifica más? -pregunto en un ataque de originalidad.
-Con el diputado José Antonio Kast, que además es bien guapo.
-¡Es encantador! tercia un señor más adulto.
Luego de imaginarme un "menage a trois" entre la postulante a alcaldesa, el señor más adulto y Kast, le consulto a Norita qué piensa de las irregularidades detectadas en varias municipalidades gobernadas por la UDI.
-Esto nos lo tenían preparado a última hora contesta y, si bien puede afectar la imagen nacional del partido, no creo que nos afecte en San Bernardo, donde tengo bastante respaldo por atrás.
Le echo un vistazo al culo de la candidata y compruebo el respaldo que tiene por atrás.
Flores en la Meza
Cuando llamé al Servicio Electoral y hablé a primera hora de la tarde con Maritza, la secretaria del director, Juan Ignacio García, me dijo que los primeros que llegarían a inscribirse serían los del Partido Regionalista de los Independientes (PRI), así es que ahora, aprovechando que aún hay luz natural y que Hoppe sigue sobrio, converso con Guillermo Flores, candidato a alcalde por Estación Central en representación del PRI. Flores me explica que es actual concejal por la comuna, pero que en la anterior elección salió electo por el Pacto Juntos Jamás Revueltos. Sabía que la gente del PRI era rara, pero nunca imaginé que sus candidatos podrían provenir, además de la Democracia Cristiana, de aquel pacto. Le pregunto entonces qué pasó.
-Lo que pasó
Bueno, Guillermo cuenta que siempre ha sido independiente y que eso no ha cambiado ahora.
-Ya, ¿pero cuál sería su parte regionalista actualmente?
-La parte regionalista salta a la vista en Estación Central, ya que en ella convergen los terminales de buses y el de ferrocarriles, por donde llega toda la gente de regiones a Santiago.
La imagen que me pinta don Guillermo es la de la novela "El río", de Alfredo Gómez Morel, de "La pérgola de las flores", de Isidora Aguirre, o del poeta Sergio Parra llegando desde San Rosendo a vivir a la ciudad. Elija usted. La imagen, como la leche, se corta cuando los adherentes de Guillermo Flores
-quien competirá con el abogado de derechos humanos Hugo Gutiérrez- comienzan a gritar:
-¡Flores! ¡Meza!
Como no entiendo a lo que se refieren los gritos, le pregunto a don Guillermo.
-Es el candidato a concejal que me acompaña.
-¿O sea que su dupla podría conocerse como Flores en la Meza?
Guillermo Flores sonríe y enseguida se aleja de mí.
Los pesos pesados
Luego de ir a comernos algo con Hoppe, estamos de vuelta para presenciar cómo un enorme carro ingresa en plena calle Esmeralda tripulado por gente del comando de Francisca Zaldívar, quien competirá con Sol Letelier por la alcaldía que dejará Gonzalo Cornejo. Ambas pretenden gobernar Recoleta y se anticipa una lucha en el lodo para conseguirlo. Se podría decir que el enorme carro en realidad es una tarima móvil con ruedas, en la que pronto subirán amplificación, lienzos y gente vinculada a la campaña de la señora Zaldívar.
-¿De qué partido son? le pregunto a la gente del comando, que bien podrían ser unos comandos.
-De la Concertación contestan secamente.
-Sí, ¿pero de cuál partido?
-La Concertación es una sola.
Pienso que, si la Concertación es una sola, por qué va en dos listas. Pepe Auth tiene la respuesta.
-Estos son puros empleados públicos comenta Hoppe con desconfianza.
-Igual que nosotros.
Los comandos de la candidata Zaldívar nos dejan subir a la tarima móvil, pero cuando estamos arriba empiezan a moverla hasta atravesarla por toda la calle. Así, nadie más podrá ingresar por Esmeralda. Eso se llama tomarse la calle.
-Hay que armar la fiesta dice un comando.
Como las horas han pasado rápidamente, en la calle ya no cabe nadie más. De Batuco el hermano del senador Camilo Escalona ha traído una batucada que hace tanto ruido que no se puede ni conversar. Al parecer, el hermano del senador cree que en estas campañas el que hace más ruido gana. Y eso mismo piensa el candidato a alcalde por Pudahuel John Reid, quien ha arribado con varios simpatizantes que sostienen su rubio rostro estampado en decena de pancartas. Más que candidato por Pudahuel parece un postulante a la Casa Blanca.
¡Ay tevé!
Son pasadas las nueve de la noche y recién llega Vicky Barahona Kunstmann, la alcaldesa de Renca que desea la reelección en representación de la UDI. Se le ve más esbelta, ojerosa y muy maquillada, como si viniera saliendo de algún motel. Ella, a diferencia de otros ediles de su partido, no ha sido acusada de malos manejos sino de acoso sexual, por un ex colaborador. Por eso me acerco con prudencia y le consulto si durante esta campaña practicará el amor o la guerra. Con su mejor sonrisa contesta:
-Ojalá el amor.
Y luego, tanto a Hoppe como a mí una turba de adherentes nos empuja hacia la derecha, impidiendo que le pregunte más cosas. Vicky Barahona avanza hasta que entra al Servicio Electoral. Hoppe y yo la seguimos, pero quedamos en la puerta del servicio junto al abogado y compañero Hugo Gutiérrez.
-Esto no es un chiste me advierte con una sonrisa.
-Un gestecito pa' la cámara solicita Hoppe.
-¿Qué te parece éste? y el abogado y candidato empuña la mano.
Cuando por fin logramos ingresar al Servicio Electoral, nos damos cuenta de que casi todos los periodistas y los fotógrafos están adentro. Dos equipos de "CQC", que llegaron hace media hora, intentan hacer su trabajo. Uno lo lidera Iván Guerrero, el otro Sebastián Eyzaguirre. Este último sostiene una olla en su mano.
-Parece que te equivocaste de implemento le digo-. La cosa era haber traído un jarro.
Eyzaguirre sonríe. Cuando se le cae la tapa, Hoppe comienza a gritar:
-Al periodista de Ricardo Claro se le destapó la olla.
-Te gusta el hueveo a ti repone el conocido "notero", y el flash no se hace esperar.
Mientras Iván Guerrero masculla a mi lado:
-Esto es la fiesta de la democracia.
Luego, diversos candidatos querrán hablar con ambos equipos de televisión, como entendiendo que el show de cualquier elección existe cuando hay tevé.
Recorriendo pisos
Como ignoramos que todos los periodistas están en el segundo piso, recorremos todos los niveles y así nos enteramos que la Alianza se está inscribiendo en el sexto y el PRI en el cuarto.
-¿Quién los dejó subir hasta aquí? nos interroga un funcionario en el séptimo piso.
Decido no responder y bajar raudamente las escaleras. Cuando vamos llegando al quinto, nos topamos con el diputado UDI Gonzalo Uriarte y otros dirigentes gremialistas.
-¿Algún pronóstico para estas elecciones? consulto cual periodista deportivo.
-Nos irá bien asegura el parlamentario.
-¿Alguna cábala?
-Confiamos en nuestro trabajo
Cual futbolista, el diputado baja los peldaños de este túnel en el que se ha convertido el Servicio Electoral. Cuando lo sigo, me topo con su colega Claudia Nogueira, esposa del alcalde de Recoleta, quien sostiene una estrellita amarilla que dice "Recoleta está contigo". Converso con la diputada, pero cuando pasa Juan Ignacio García ella se pone a hablar con él.
-¿Se acuerda de mí? Soy la diputada Claudia Nogueira.
Para mi sorpresa, el director del servicio se queda hablando con ella. Cuando la conversación concluye, le pregunto a Juan Ignacio García de dónde la conoce. Responde que no sabe quién es.
-¿Qué opina que el padrón electoral haya envejecido con usted?
-Pero ahora estamos preocupados de otra cosa, ¿ah?
Juan Ignacio García abre la puerta del segundo piso e ingresa. Lo sigo. Cuando traspaso el umbral, un periodista de este mismo diario me informa que la Concertación ha pedido más presencia policial para poder entrar al Servicio Electoral. Medito sobre el significado político de esto e imagino que un jarro de agua se derrama por mi cabeza. Es tanta el agua que casi me ahogo de información. //LND