
Domingo 3 de agosto de 2008
En los últimos años de su vida lo taparon de elogios. Supo mantener un matrimonio y superar el alcoholismo. Ingresó a la Academy American, al Institute of Arts and Letters. "Falleció el Chejov norteamericano", anunció el "Sunday Times" de Londres, cuando un cáncer al pulmón mandó a Raymond Carver bajo tierra un 2 de agosto de 1988, a los 50 años.
"Ray había dejado el alcohol un año antes de irnos a vivir juntos. Se sentía perdido, tenía miedo de no volver a escribir. Se alejaba literalmente del teléfono cuando sonaba", cuenta la última esposa del escritor, la poetisa Tess Gallagher en "Carver y yo". Mientras Carver apunta en "La vida de mi padre": "He tenido dos vidas. La primera terminó en junio de 1977, cuando dejé de beber".
Ray nació en Oregon, y se casó a los 19 años con Maryann Burk, de 16. Tuvieron dos hijos y a fines de los 50 se instalaron en California. Carver quería ser escritor, "y sabía que no sabía", por eso se inscribió en el Chico State College, donde impartía un curso John Gardner, de quien Carver dijo "No se parecía en nada a lo que me imaginaba debería ser un escritor. La verdad es que su apariencia era de un ministro presbiteriano o un agente del FBI".
Con Gardner, Carver leyó a Flannery O'Connor, James Joyce, Sherwood Anderson, Hemingway y Faulkner, para terminar alucinando con Chejov. Carver afirmó sobre el oficio. "Los escritores no necesitan trucos ni artimañas, ni siquiera tienen por qué ser los chicos más inteligentes de la cuadra. A riesgo de parecer tonto, un escritor necesita a veces tan sólo presenciar con la boca abierta -un atardecer o un zapato viejo- en puro y absoluto asombro".
CARVER A MACHETAZOS
En 1998 se publicó un artículo en la revista "The New York Times Magazine", donde se aseguraba que el editor de Carver, Gordon Lish, rescribía los cuentos del autor de "Tres rosas amarillas", alterando los finales. El resultado, un estilo seco, preciso, breve, la marca con la que se reconoce la escritura de Carver.
Jorge Herralde, editor del sello español Anagrama, que ha publicado una serie de libros del autor, cuenta desde Barcelona que "El caso de la intervención de Gordon Lish es conocido. Recuerdo, entre otros, un artículo que escribió Baricco hace unos años, después de consultar los manuscritos de Carver, los cortes, a menudo abruptos y la edición final, que conservaba las intervenciones de Lish".
Pero Herralde cree que "En cualquier caso Carver sentía gratitud hacia Lish por su apoyo editorial, pero luego también se sentía como un 'impostor' con respecto a aquella parte de su obra publicada con dichas intervenciones. Su viuda, Tess Gallagher, de acuerdo con su nuevo agente Andrew Wylie, ha decidido publicar Beginners, tal como la escribió Carver, es decir la versión original de 'De qué hablamos cuando hablamos de amor'".
Luego Herralde cuenta que "Anagrama publicará el año próximo la traducción de dicha versión y ha renegociado los derechos de todos los títulos que ya había publicado de este gran autor para relanzarlos junto a 'Principiantes'". LCD