
Domingo 3 de agosto de 2008
Que Sebastián Piñera sea dueño de un canal de televisión que pautea el tema de la delincuencia como uno de los más distintivos de su línea editorial es una cosa; que aparezca como un técnico experto de la materia es otra. Al menos así fue evaluado en La Moneda el entrevero que el candidato RN y el senador Alberto Espina sostuvieron, en la última cita de la Fundación Paz Ciudadana en CasaPiedra, con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y el subsecretario de esa misma cartera, Felipe Harboe.
Para colocar como paradigma de sus propuestas de seguridad al Gobierno de Álvaro Uribe, el empresario comparó la situación de seguridad ciudadana en Chile con la de Colombia. Algo que, a la luz de las cifras, fue considerado en el oficialismo como un traspié de Piñera, al involucrarse en un tema que, al menos técnicamente, desconoce. // LND
Felipe Harboe.-subsecretario de Interior: "Colombianizar me parece una ridiculez"
Esperábamos que viniera este embate de la oposición, porque cada vez que se acercan las elecciones levantan el tema de la delincuencia, que es una de las preocupaciones de la gente. La diferencia es que la encuesta que Piñera y Espina usaron en 2003 para decir que la delincuencia estaba desatada marcaba un 43% de victimización, pero hoy bajó a un 34,8%. Por eso le dije a Piñera: "Usted, como empresario, no invierte un peso sin ver los balances primero. Le exijo que tenga más respeto por Chile, y si va a hablar mire primero los balances".
¿Qué le parece que alguien compare la situación de seguridad de nuestro país con Colombia?
No se puede colombianizar así como así, me parece una ridiculez. Yo creo que Piñera estaba mal informado y Espina le tiene que haber dicho en el auto "no se ha hecho nada en este tema". Pero si alguien que aspira a la Presidencia se atreve a hacer ese tipo de comparaciones irresponsables, que Dios nos pille confesados.
Piñera ha colocado a Álvaro Uribe como su ejemplo de política de seguridad.
Estamos hablando de un país en el cual cerca de 60 parlamentarios fueron acusados de tener relaciones con los paramilitares, y en el que ha habido denuncias importantes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Pero el discurso de la derecha, en materia de seguridad, aparece más duro que el de la Concertación.
Han generado esa sensación, pero no dicen que entre 2003 y 2007 hay un 18% más de presos, que antes eran 33 mil y ahora 44 mil; que los juicios en el sistema antiguo duraban cuatro años y ahora cuatro meses. Hoy estamos teniendo un problema de segunda generación: las cárceles están llenas porque tenemos más gente presa, por que la ley es más dura. Este Gobierno ha desbaratado 24 bandas del crimen en un año, y sólo en 2008 tenemos más de 1.300 allanamientos.
Con esas cifras, uno podría decir que el Gobierno ha optado por la represión.
Uno puede caminar y mascar chicle a la vez, no hay que tener miedo a la represión del delito. La Concertación tuvo en algún minuto un prejuicio con esto, por un trauma histórico, pero cuando se reprime se respetan las libertades de la mayoría de la gente honesta. Sin embargo, junto con eso hay que prevenir y rehabilitar, y todo eso es lo que está haciendo hoy el Gobierno.