
Domingo 3 de agosto de 2008
Reconozco que nunca pesqué a los Arctic Monkeys. Todo el revuelo que se produjo con el debut de estos cabros chicos me creó cierta desconfianza. Los semanarios musicales ingleses los vendieron como el "flavour of the month" y "the next best thing". Todos estos superlativos los llevaron a revolucionar la blogósfera y a vender millones de discos. Ese es el efecto que causa una banda adolescente que se pone a hacer rock fresco e insolente.
Lo de su líder, Alex Turner, es otra cosa. Sin abandonar a la banda de los millones, se unió con Miles Kane, miembro de The Rascals, y juntos crearon The Last Shadow Puppets, la última next best thing. Ninguno de los dos supera los 22 años, pero sus canciones suenan hechas por veteranos en el asunto. En una entrevista, Turner confesó que era aficionado al pop de los sesenta. Era la música que le ponían sus papás cuando era un cabro chico. Y se nota, porque el disco de debut de este dúo, "The age of the understatement", tiene un sonido barroco y levemente retro que no abunda mucho en el pop inglés actual. Recuerda mucho a lo que hacían hace cuatro décadas monumentos de la canción como Jacques Brel o Scott Walker. Imposible no hacer esta asociación cuando estamos frente a arreglos de cuerda y vientos tan exuberantes, como fuera de época.
Por su valentía, este disco merece desde ya ser escuchado. Y una canción tan vitalista, elegante y concisa como "Standing next to me" es capaz de alegrar hasta el más gris de los días. Descúbranla en www.myspace.com/thelastshadowpuppets.