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  Destinos en rojo

  Destinos en rojo

  Junto con reinstalar la discusión respecto a la responsabilidad de los civiles, la detención del ex fiscal militar revivió el temor de ex funcionarios de la dictadura que no pueden abandonar el país porque tienen encargos pendientes de la justicia internacional.

Domingo 3 de agosto de 2008

Cuando la policía española detuvo el lunes el abogado chileno Alfonso Podlech (83), muchos ilustres compatriotas buscados por la justicia internacional deben haberse sentido seguros dentro de la frontera nacional. Es que no sólo son militares los solicitados por tribunales internacionales, a causa de su responsabilidad en el asesinato o la desaparición forzada de ciudadanos extranjeros durante la dictadura militar.

Desde 1998, y con el precedente del juicio a Augusto Pinochet en Londres, Italia, Francia y España han manifestado interés por juzgar en sus tribunales a las autoridades civiles del régimen de Augusto Pinochet que estuvieron involucradas, como autores, cómplices o encubridores, de los crímenes de lesa humanidad que hoy son condenados en todo el mundo.

Sin embargo, muchos de quienes están en la mira de estos tribunales no tienen en la actualidad encargos u órdenes como la que puso a Podlech a las puertas de un traje a rayas.

Tras la captura de Pinochet en Londres, el juez de la Audiencia Nacional española, Baltazar Garzón, emitió órdenes a la Interpol para detener a varias personalidades que han ocupado cargos importantes en Chile. Entre ellos Sergio Fernández Fernández, ex senador UDI y ministro del Interior en dos ocasiones (1978-1982 y 1987-1988); Sergio Onofre Jarpa Reyes, ex senador, ministro del Interior entre 1983 y 1985 y fundador de RN; Mónica Madariaga, ministra de Justicia entre 1977 y 1983, sobrina de Pinochet; Fernando Matthei, ex comandante en jefe de la FAch; Rodolfo Stange, ex general director de Carabineros y ex senador designado; y Ernesto Baeza, general (R) de Ejército, quien asumió la dirección de Investigaciones tras el Golpe Militar y se mantuvo en dicho cargo hasta 1980.

Según el sistema de consulta de Interpol, ninguno de ellos figura hoy con un encargo, ni siquiera similar al que permitió arrestar a Podlech.

El ex fiscal militar en Temuco fue retenido en primera instancia por la policía española, la que se percató que existía, desde el 20 de diciembre de 2007, una orden emanada de la justicia italiana para ubicar y notificar la presencia del abogado chileno, por su participación en la desaparición en 1973 del sacerdote de origen italiano Omar Venturelli.

Sólo una vez que las autoridades hispanas notificaron a Interpol Italia y al tribunal que lo requería, Podlech quedó en prisión preventiva.

Sin embargo, fuentes policiales advierten que las alertas que se emiten a través de Interpol representan sólo un sistema para realizar encargos de personas perseguidas por la justicia. Es el caso del general (R) Luis Ramírez Pineda, detenido en Argentina como responsable de la suerte de los detenidos del Palacio de la Moneda tras el bombardeo del 11 de septiembre. El 13 de septiembre de 2002, el militar fue detenido en Buenos Aires, puntualmente, por su responsabilidad en la desaparición de Jorge Klein.

Dicho arresto fue posible porque en los registros de la policía nacional argentina no en Interpol existía una orden perentoria de captura, la que fue enviada directamente desde la Policía de Investigaciones. "En muchos casos, las policías se comunican directamente con sus colegas de otros países, cuando existe información sobre la posible llegada o presencia de una persona que es buscada por nosotros", explica a LND una alta fuente policial.

Camino largo

Alfonso Podlech tendrá un largo camino que recorrer y, según las informaciones obtenidas por este medio, todas las futuras tratativas se están reservando para Roma.

Debido a las normas que rigen los distintos ámbitos de la Unión Europea, Podlech será trasladado en los próximos días hasta la capital italiana, ya que el trámite de extradición es espacial y rige automáticamente, siempre y cuando la persona que es requerida no tenga haya cometido delito. En este caso, aunque Baltazar Garzón autorizó su ingreso a un penal en España, el profesional no enfrenta juicio pendiente en ese país.

El abogado Giancarlo Maniga, a cargo de varios juicios contra criminales de guerra y violadores de los derechos humanos, sostiene que Podlech será llevada hasta Italia en un breve plazo. "No en base a un pedido de extradición, sino en ejecución de una orden de detención preventiva emanada por un magistrado italiano a pedido del fiscal del tribunal de Roma", explica.

El jurista italiano señala además que "no es necesaria ninguna otra acción para obtener su entrega por parte de las autoridades españolas, ya que la detención fue realizada por una orden de captura internacional emanada por la justicia italiana".

Además, y en relación a este mismo caso, se espera que esta semana se pronuncie la justicia francesa, debido a que el ex fiscal militar está acusado en ese país de ser uno de los responsables de la desaparición del ex sacerdote franco-chileno Ettienne Pesle, también visto por última vez en Temuco. //LND

 

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