
Martes 5 de agosto de 2008
Cinco días de vida cumplió ayer Victoria, la primera ternera clonada en Chile que logra sobrevivir.
El bovino nacido en la Facultad de Veterinaria del Campus Chillán de la Universidad de Concepción, es, hasta hoy, el resultado más exitoso conseguido en el país en torno a la clonación de animales.
El zootecnista cubano, Fidel Ovidio Castro -quien lleva cuatro años trabajando en la universidad penquista- junto a la bióloga Lleretny Rodríguez- lograron producir el clon utilizando la técnica denominada Hand Made Cloning ("Clonación hecha a mano"), un método más simple y económico que la transferencia nuclear de células somáticas (TNCS), la más utilizada en el mundo y que dio vida a la oveja Dolly.
La HMC, a pesar de ser poco conocida, ha obtenido mejores resultados que la TNCS. Consiste en dividir en dos partes un óvulo de una vaca, utilizar la mitad que no tiene núcleo y fusionarla con el núcleo de la célula del animal de interés -en este caso de una vaca wagyú. El embrión artificial conseguido es finalmente implantado en el útero de otra vaca que sirve como madre sustituta.
La diferencia con otras técnicas biotecnológicas es que no requiere la utilización de micromanipuladores ni costosos laboratorios.
En Chillán, los investigadores lograron que dos vacas quedaran preñadas, pero por la ineficiencia de los métodos de clonación, los científicos decidieron que los nacimientos serían a través de cesáreas -la gestación bovina tarda nueve meses-. El miércoles pasado nació "Lola", pero murió pocos minutos después de nacida, y el jueves, "Victoria", se convirtió en el primer animal chileno clonado que logra sobrevivir.
Experiencia cubana
Fidel Ovidio Castro, el investigador principal, es un reconocido experto en clonación. Fue pionero en América Latina en la producción de animales transgénicos, mientras estuvo en Cuba, y uno de los primeros latinoamericanos en trabajar con clonación, logrando resultados interesantes en términos de gestaciones aunque nunca había logrado un nacimiento exitoso.
En febrero de 2007 el científico comenzó a trabajar la técnica en Chile y a pesar del bajo financiamiento con el que contaba, consiguió su objetivo. El nacimiento de Victoria es sólo una de las etapas de un proyecto financiado por la Universidad de Concepción y la Fundación para la Innovación Agropecuaria (FIA) que pretende instalar un "genofondo" o banco de genes que albergará células de ocho especies nacionales en peligro de extinción: el picaflor de Juan Fernández, la taruca altiplánica, el zorro chilote, la chinchilla, el gato güiña, la comadrejita trompuda, el huillín y el huemul. Las células de estos animales serán patrimonio nacional y estarán disponibles para su investigación.
"Esta clonación abre una posibilidad enorme para preservar especies con tamaños poblacionales pequeños, animales de difícil reproducción en forma tradicional o en cautiverio", asegura Oscar Skewes, director de Ciencias Pecuarias de la Universidad de Concepción.