
Jueves 7 de agosto de 2008
No sin tropiezos, el Colegio de Profesores logró entregar ayer en La Moneda, al menos una parte de las cien mil firmas de personas que manifestaron así su rechazo a la LGE.
Tras reunir un grupo reducido de adherentes en Plaza de Armas, los dirigentes del magisterio, acompañados por algunos estudiantes, avanzaron por Ahumada. Llevaban en un carro con las correspondientes firmas recolectadas desde hace un mes.
Al llegar a la intersección con Moneda, una barrera de carabineros intentó impedirles el paso, pero luego de un mini debate continuaron rumbo a palacio. En Morandé, sector ya tradicionalmente cercado por vallas, nuevamente otro grupo de funcionarios policiales paró a los dirigentes y les impidió llegar a la puerta de La Moneda. Sólo pudieron ingresar al sector seis dirigentes llevando en sus manos la cantidad de hojas con firmas que podían. Ya en el portón que da a la Plaza de la Constitución, un tercer filtro policial dejó ingresar a la oficina de partes sólo a tres dirigentes.
La vicepresidenta del Colegio de Profesores, Olimpia Riveros, lamentó "que para entregar unas firmas no se pueda llegar a La Moneda".
Educación pública
El presidente del gremio, Jaime Gajardo dijo que así como es difícil que se cumpla el plazo esperado por el Gobierno para aprobar la LGE este año, también lo es que se concrete una iniciativa para fortalecer la educación pública.
Dadas las informaciones que recogió el martes en la Comisión de Educación del Senado, donde presentó un proyecto de ley alternativo y una reforma constitucional, el dirigente expuso que a lo más se lograría votar en la comisión el proyecto LGE, en septiembre.
"Tenemos muy pocas expectativas sobre el presunto proyecto de educación pública", dijo Gajardo, quien agregó que el retraso en la iniciativa no le llama la atención "porque ese proyecto no ha nacido y ya está liquidado, porque ya tienen definido el marco regulatorio".