
Jueves 14 de agosto de 2008
Una nueva señal de claro respaldo a Georgia en su conflicto con Rusia dio este jueves el Presidente estadounidense, George W. Bush, al reafirmar a líderes de Ucrania y Lituania su solidaridad con "una Georgia libre y soberana".
En un diálogo con el Presidente lituano, Valdas Adamkus, y el ucraniano, Viktor Yushchenko, Bush reiteró la "solidaridad" estadounidense con Georgia, señaló la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino.
Bush también se comprometió con Georgia en su "integridad territorial", en un nuevo reproche al apoyo ruso a las intenciones separatistas de la región de Osetia del Sur, mismo camino que pretende seguir Abjasia.
Esta nueva muestra de apoyo del Mandatario de Estados Unidos se produce en una jornada en que su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, realiza gestiones en terreno, en Francia y Georgia, para desactivar la crisis.
Pero la postura de la enviada de Washington es clara: de hecho, antes de emprender el viaje, exigió a Rusia que ponga fin "de inmediato" a sus operaciones militares en Georgia.
Rice se reunirá en el Fuerte de Begançon (sur de Francia) con el Presidente galo Nicolas Sarkozy, quien delineó un plan de paz que se mantiene en suspenso. Luego, la secretaria de Estado viajará a Tiflis.
Pero no sólo EE.UU. mueve sus fichas en este conflicto. En Moscú, el Presidente ruso, Dmitri Medvédev, recibió hoy en el Kremlin a los líderes separatistas suroseta, Eduard Kokoiti, y abjaso, Serguéi Bagapsh. Además, mañana tiene programado reunirse en el balneario ruso de Sochi (mar Negro) con la canciller alemana, Angela Merkel, encuentro al que también asistirá el primer ministro ruso, Vladímir Putin.
EL CASTIGO RUSO
En el plano bélico, Rusia lanzó hoy una nueva operación de castigo contra Georgia al destruir las instalaciones militares y navales en el principal puerto comercial georgiano, Poti, a orillas del mar Negro, y a sólo 70 kilómetros de la frontera con la región separatista georgiana de Abjasia.
Georgia acusa a Rusia de romper su promesa de alto el fuego, aunque Moscú mantiene que sus incursiones en territorio georgiano se limitan a operaciones de "exploración", ya que suspendió hace dos días las acciones militares.
En tanto, las tropas rusas se aprestaban a dejar la ciudad de Gori, a pocos kilómetros de la frontera con Osetia del Sur, y también de Zugdidi (ciudad georgiana, casi en la frontera con Abjasia), según el ministerio del Interior de Tiflis.
Mientras, según fuentes rusas, más de doce mil refugiados han regresado ya a Tsjinvali, capital de Osetia del Sur.