
Viernes 22 de agosto de 2008
Dos días demorará el reconocimiento de las 153 personas que murieron en el accidente aéreo del vuelo Spanair JK5022, en el aeropuerto de Barajas, Madrid, que el miércoles enlutó a toda España.
Sólo 19 de las 182 personas a bordo del avión MD-82 sobrevivieron al terrible impacto. Los cuerpos de las víctimas fatales seguían siendo trasladados ayer al Instituto Ferial de Madrid (Ifema), convertido en tanatorio y centro de identificación.
La mayoría de los cuerpos estaban siendo reconocidos mediante huellas dactilares, mientras que casos más difíciles serían reconocidos a través del sistema de ADN. Un brasileño y un colombiano son los únicos latinoamericanos que figuran entre los diecinueve extranjeros fallecidos.
El Gobierno español creará una oficina de atención para las víctimas y a partir de hoy se decretaron tres días de luto oficial.
Los reyes Juan Carlos y Sofía compartieron ayer una hora y media con las familias en el recinto ferial de Madrid (ubicado muy cerca del aeropuerto de Barajas) mostrándose emocionados ante la magnitud de la tragedia.
En tanto, el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recorrió el hospital Ramón y Cajal de Madrid, donde visitó a los heridos y aseguró que la investigación que realiza una comisión técnica independiente, será "rigurosa, objetiva y profesional".
EMPRESA EN EL BANQUILLO
Los problemas económicos de Spanair seguían siendo ayer fuente de críticas. La empresa, filial desde 2003 de la escandinava SAS que en vano intentó vender su participación a principios del año, en julio había anunciado el despido de casi un cuarto de sus efectivos, tras haber registrado más de 50 millones de euros de pérdidas en el primer trimestre. Y según el diario El País, los pilotos de Spanair publicaron el mismo miércoles, antes del accidente, un comunicado criticando el "caos" en la organización y las "graves carencias" de funcionamiento de la compañía, amenazando con una huelga.