
Viernes 22 de agosto de 2008
Tanto Naciones Unidas como la Unión Europea insisten en que fue una movida técnica, pero Serbia y su aliado, Rusia, no lo creen así. Este lunes en Kosovo, la misión de Naciones Unidas, conocida como Unmik, y la UE firmaron un acuerdo que entrega el manejo de las oficinas y los vehículos a la misión kosovar del bloque europeo, la Eulex.
Personas próximas a ambas misiones insisten en que el acuerdo no va más allá de eso. Sin embargo, Serbia y Rusia protestaron con vehemencia ante lo que consideran un aumento incremental de la responsabilidad de la UE en Kosovo, pese a que el Consejo de Seguridad de la ONU se ha negado hasta ahora a darle luz verde a la Eulex.
El Primer Ministro serbio Mirko Cvetkovic dijo que el acuerdo es ilegal y reiteró que Belgrado "no acepta a la Eulex". Dijo a la prensa: "No vemos que lo que ahora están firmando corresponda a lo que Serbia ha insistido".
Aleksandr Konuzin, embajador ruso en Serbia, prometió que Moscú brindará "enérgico apoyo" a la resistencia de Belgrado a la misión de la Unión Europea. Konuzin insistió también que cualquier cambio en el mandato de la Unmik "debe ser aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU".
INTRANSIGENCIA RUSA
La Unmik ha venido administrando a Kosovo desde el fin de la guerra serbio-kosovar, en 1999. Sin embargo, desde que Kosovo declaró su independencia unilateral de Serbia en febrero, la comunidad internacional se ha esforzado por adaptarse.
Europa ofreció enviar apoyo legal y policial para ayudar al incipiente país. Pero hacerlo requeriría que se enmiende oficialmente la misión de la ONU, algo que Rusia no ha estado dispuesta a aceptar. Moscú ha respaldado por largo tiempo la resistencia de Serbia a la independencia de Kosovo.
Irónicamente, el acuerdo firmado el 18 de agosto se produce como resultado directo de la intransigencia de Rusia. En junio, el secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon dio el vamos a cambios estructurales en la misión del organismo mundial, aludiendo a "una realidad profundamente nueva en la que Unmik ya no puede desempeñar tan efectivamente como en el pasado la mayoría de sus tareas como administración interina". Autorizó una "reconfiguración" de la Unmik para trabajar más estrechamente con la Unión Europea, bajo el paraguas del derecho internacional.
LIMBO LEGAL
"El secretario general reconoció la situación de Kosovo en terreno. Pidió orientación al Consejo de Seguridad, pero no la obtuvo. Por lo que ahora le ha pedido a la Unmik y a la Eulex que procedan", dijo a Spiegel Online un funcionario cercano a la misión de la ONU.
Avanzar, sin embargo, promete ser difícil. La Unión Europea confiaba en que la Eulex podría proporcionar asistencia judicial y policial a un nuevo Kosovo independiente. La idea era que la Unmik transfiriera la autoridad a la Eulex. Pero Moscú sigue refiriéndose a la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad, que estipula que sólo la ONU puede administrar Kosovo en nombre de Serbia. Y ha utilizado su veto como miembro permanente del Consejo para bloquear cualquier cambio.
El resultado ha sido un limbo legal para los europeos. En Pristina ya hay equipos de ayuda que preparan el terreno para su misión, pero todavía no se ha establecido el marco legal de su presencia allí. Los involucrados en ambas misiones esperan que la orden de Ki-moon para reconfigurar la Unmik brinde el mandato necesario. "El nuevo acuerdo, que es de naturaleza puramente técnica, permite a Eulex desplegar mucha gente, mientras que antes no podíamos", nos dijo un funcionario próximo a Eulex. "Estamos discutiendo con Unmik la mejor manera de transferir la autoridad, pero intentamos hacerlo en la forma más extraoficial posible", explica.
Unos 2.200 europeos están esperando ser desplegados en Kosovo, pero el funcionario dijo que la Eulex ya tiene estacionadas allí a 290 personas, la mayoría de ellas en la capital Pristina. Muchos de ellos participan ya con sus contrapartes locales en la policía y los juzgados, pero hasta ahora han podido hacer poco más que familiarizarse con las condiciones locales.
"NO SE PUEDE ACTUAR DE ESTA MANERA"
Todavía no está claro, no obstante, cómo será la misión cuando se haga operacional. Belgrado sigue considerando que la Eulex apoya la independencia de Kosovo y rechaza trabajar con este cuerpo de la UE.
En realidad, la Eulex no es bienvenida en el norte de Kosovo, donde los serbios étnicos son mayoría y se han negado a cooperar con el Gobierno de Pristina. Funcionarios de la UE se han esmerado en evitar una situación donde la Eulex sea responsable por una parte de Kosovo y la Unmik lo sea del resto.
Por el momento, no parece que Serbia esté cediendo. El ministro serbio a cargo de Kosovo, Oliver Ivanovic, dijo el lunes, refiriéndose al acuerdo entre Unmik y Eulex: "Al igual que con todas las provocaciones similares, esta iniciativa técnica no puede ser ignorada, y el Gobierno presentará una protesta ante el Consejo de Seguridad. No se puede actuar de esta manera".
Pero un anuncio previo podría indicar que Serbia está buscando una manera de salir del impasse. Belgrado dijo que pediría la opinión de la Corte Internacional de Justicia respecto de la legalidad de la declaración de independencia de Kosovo, agregando que se plegaría a esa decisión.
"Creo que esta es la vía hacia adelante que debe ser apoyada tanto por los opositores como por los partidarios de la independencia de Kosovo", dijo el ministro serbio de Relaciones Exteriores Vuk Jeremic.
Der Spiegel
The New York Times Syndicate