Había nerviosismo entre los hinchas de Ñublense. No sólo porque por primera vez en sus 92 años podían ver a su equipo disputando un torneo internacional, sino también porque el rendimiento exhibido por los suyos este segundo semestre está lejos del que les permitió acceder a Copa Sudamericana.
Por más que el rival del debut, los peruanos de Sport Ancash, también hicieran sus primeras armas internacionalmente, las deficiencias en la creación y el finiquito mostradas el segundo semestre llenaban de nerviosismo a la parcialidad chillaneja.
Nerviosismo que rápidamente pasó a temor, el que estuvo presente hasta el cuarto minuto de descuento, cuando Alejandro Osorio marcó el gol que les dio el triunfo 1-0 en el debut.
Ñublense sabía que en casa se jugaba gran parte de su suerte. Pero por largo rato equivocó el camino, fue un equipo largo y poco cohesionado donde sus intentos pasaban por pelotazos o intentos de desborde de Fernando Martel.
Por más que el elenco peruano evidenció errores infantiles en la última línea, los rojos no encontraban la fórmula para abrir la cuenta.
Hasta ese momento, eso de que "jugaremos este partido como si se tratar de la final del mundo" que había anunciado el entrenador Fernando Díaz, no era más que palabras bonitas.
Ñublense ya había mostrado durante el Apertura lo difícil que se les hacía tomar la iniciativa del partido y ayer lo repitió.
No obstante, durante la segunda fracción intentaron con mayor volumen. Martelotto, Martel y el ingreso de Luis Flores permitieron acercarse con mayor peligrosidad al arco incaico.
Un centro de Martelotto por la izquierda a los 50’ encontró la cabeza de Martel, pero el meta Vegas lo evitó. Comenzó ahí el despilfarro rojo.
Luis Flores lo tuvo a los 63’y 69’, pero no pudo. La desesperación se apoderó de los nacionales. Sin ideas y sin un hombre que concretara las opciones creadas todo era más difícil.
Más aún cuando Sport Ancash nunca intentó quedarse con los tres puntos. Lo de ellos era aguantar como fuera el cero para intentar desnivelar la serie en su casa.
Pero los hinchas chillanejos están acostumbrados al sufrimiento. Sufrieron en Tercera y Segunda División, y no dejaron de sufrir en su primer encuentro internacional en 92 años.
Cuando todo indicaba que el planteamiento mezquino le daba resultado a la visita, un nuevo error de su zaga los dejó sin nada.
Tras una pifia de Martínez, el meta Vega derribó a Alegría y el juez boliviano Iván Gamboa decretó penal. La oportunidad de pasar a la historia como el primer jugador en anotar un gol rojo internacional recayó en Luis Flores.
Pero otra vez el sufrimiento. Su disparo fue contenido a medias por el arquero y los seguidores chillanejos parecieron morir, pero cuando Alejandro Osorio recogió el rebote para poner el 1-0 final el grito de gol dejó afónicos a varios.
Gol, final y alegría entre los hinchas que ahora ven con más esperanza la revancha del próximo 16 de septiembre en Huancayo.