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Sábado 6 de septiembre de 2008
Ahora, en "Un hombre en la oscuridad", hay alguien que sueña y otro que es soñado. Borgiano, sin duda, porque el dios Borges (el equivalente del dios Maradona en literatura, a estas alturas una clave planetaria) sobrevuela sus páginas, pero es muy Auster al fin. El que sueña construye un mundo en destrucción, América, para ellos, Estados Unidos para nosotros, que lucha contra sí misma en una segunda y mundial guerra civil. Entonces, un soldado se despierta en un foso sin recordar nada. Se llama Owen Brick, es mago, pero está vestido con un uniforme militar, y no tiene idea de qué guerra viene, ni quiénes se están matando en la superficie. Alzado por una mala cuerda, se encuentra con un sargento que se lo explica: su misión es encontrar a ese hombre cuyos sueños están fabricando esa guerra, y darle muerte. Le entregan para ese trabajo improbable, una mochila verde que contiene entre otros asuntos prácticos, una pistola. En esta parte, una cosa descaradamente James Bond, pero ahí va. Mientras tanto, August Brill es un crítico literario que ha sufrido un accidente y se recupera en Vermont, en la casa de su hija y su nieta, donde mantiene un diálogo desconfiado pero cómodo con la televisión, mientras acurruca a su nieta que vive una gélida pena de amor.
Los dos se duermen medio abrazados frente al aparato que habla de Bush y de Irak, porque en ese plano no hay guerra civil, sino las crueldades y ficciones de la última guerra petrolera. Pero bien puede ser Brill el autor del episodio de ese tipo que es alzado por una cuerda desde un pozo, ese soldado de otra guerra, que es soñado y debe matar al soñador. La circularidad de la novela es evidente, y como siempre en Auster el humor es un aura neblinosa que no termina de ser. Sus personajes no se ríen, no son ridículos, pero tampoco son modélicos: tienen la dignidad de las creaciones del escritor que a su modo inventó el azar, y que ha confesado sacar sus historias del subconsciente, de un abismo al que no tiene acceso. "Anidan ocultas dentro de mí mismo hasta que un día surgen y entonces las observo. Al principio no las entiendo".
UN HOMBRE EN LA OSCURIDAD
Paul Auster
Editorial Anagrama
Barcelona, España, 2008
207 páginas