
Domingo 7 de septiembre de 2008
Hizo de una ex barraca su comando. Pintó de rojo portones y paredes, instaló piedras y globos de colores en el patio, levantó planchas de tevinil, le dio forma a una casita y así en la oscuridad y el frío armó dos piezas cuyo ornamento principal es un living viejo. Así es la sede de campaña versión 2008 de la alcaldesa de Huechuraba, Carolina Plaza.
Precaria porque a la ausencia de partido y un líder potente que la respalde en la foto, se suma la escasez de instrumentos básicos como teléfono, computadores, lema, canción pegote. Pero así y todo hubo una celebración para poner la primera piedra en este lugar donde hay dos gigantografías instaladas en el techo que rezan: "Carola tu alcaldesa" y "Valentina tu concejal". Valentina Egert es la lady chica que acompaña a la reina comunal, ambas posaron sonrientes con trajes de casimir, aros de perlas y cabelleras bien rubias.
En su muro de Facebook se puede leer un sólo comentario: "Es el momento que se vayan los corruptos. Fuera la Carola Plaza de la UDI".
Esta semana se le vio sola en sus apariciones públicas. El martes llegó hasta el Congreso a tocar en la puerta de la oficina de la senadora Evelyn Matthei, con quien se reunió por tres horas para conversar en privado sobre las acusaciones en su contra. El miércoles a las 12 declaró ante el Tribunal Electoral por cuatro horas más. No hubo lágrimas, ni señoras gritando, sí un cigarro antes de entrar y actitud dubitativa frente a Alejandro Chaparro, el abogado de los concejales. La señora Carolina Plaza confunde nociones básicas de administración pública, concluyó el profesional una vez que terminó de hacerle una treintena de preguntas. "Estamos solos en esto", confesaba su jefe de prensa. "No debería haber sido candidata", enfatizaba a LND uno de los hombres que denunció las irregularidades que tienen delgada y nerviosa a la rubia. Según él, la alcaldesa está súper complicada para lograr la votación pasada, porque la gente se dio cuenta que su gestión fue un fiasco, que su probidad está cuestionada, y que por dignidad debería dar un paso al lado, igual como lo hizo su amigo Gonzalo Cornejo en Recoleta.
Sus rivales son duros con ella y aseguran que Carolina actúa como si no tuviera conflictos, pero íntimamente está desgastada, porque ya van seis meses de escándalos. Lo que hace en campaña lo realiza desde la municipalidad y los vecinos "elegidos" reciben una invitación personalizada para acudir a sus actividades. Los encuentros son privados y en grupos, y es ahí donde ella se victimiza. Cuenta que lo ha pasado mal y que la han maltratado injustamente. Tanto así, que incluso luego de sus romerías por los tribunales ha tenido que ausentarse de su oficina.
Y pese a que ha perdido apoyo popular, hay algunos que le son fieles porque, tal como reconoce una vecina, "ha sacado plata de su cartera para pagar la cuenta de la luz de mi casa".
Según su comando, el trabajo en terreno de campaña propiamente tal será sólo después del 11 de septiembre. Y por lo pronto hay una tímida intervención en las ferias de sus delegados. El personaje a cargo de los actos es Carlos Norambuena, actual funcionario municipal de la Dirección de Desarrollo Comunitario, que también trabajó en la campaña anterior y que asume el 26 de septiembre.
Como alcaldesa se reúne con los abuelos de la comuna y aprovecha de hacer precampaña. El sábado 30 de agosto, acompañada de su compañera de fórmula, Valentina Egert, y la directiva de la junta de vecinos del sector la Villa René Schneider, celebró su cumpleaños 39 e inauguró una cancha de pasto sintético con una maravillosa y grandilocuente porotada. En la ocasión la apoyó el pentatleta Cristián Bustos, que se suma a números artísticos como la presentación del doble de Pedro Fernández. El próximo martes estará en el desfile comunal e inaugurará un infocentro para discapacitados visuales. De jeans no es raro verla meneándose al son de la cancioncita del cantante elegido para festejar sus obras municipales. Ese que dice: "Si te vienen a contar cositas malas de mí, echa a todos a volar y diles que yo no fui".