
Jueves 11 de septiembre de 2008
Disturbios callejeros menores en la comuna de Peñalolén y una falsa bomba, permiten al Intendente de la Región Metropolitana, Álvaro Erazo, señalar que "la ciudad ha estado tranquila" en el inicio del aniversario número 35 del Golpe de Estado.
Se han registrado "hechos absolutamente aislados en el sector de Grecia con Ictinos por un grupo de jóvenes que generó la activa e inmediata reacción de Carabineros, fue absolutamente controlada esa situación.
También, en la noche -entre las 22:00 horas y medianoche- los efectivos de la policía uniformada debieron concurrir hasta calle Los Morros, San Bernardo, donde sujetos levantaron barricadas y lanzaron piedras a los vehículos.
En tanto, personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) de esa misma policía, concurrió hasta un paradero de buses del Transantiago en la comuna de Ñuñoa por una supuesta bomba.
Una mujer, dedicada a la venta de sopaipillas, avisó que dos hombres dejaron un paquete en el sector Rodrigo de Araya con Américo Vespucio. Se trataba de una bolsa de basura en cuyo interior había una caja vacía, envuelta con cinta adhesiva.
En tanto, la Policía de Investigaciones efectuó nuevos operativos para detener a personas con órdenes de aprehensión pendientes y otros requeridos por narcotráfico, con la intención de sacar de las calles armas que puedan ser utilizadas esta noche.
A los casi 600 capturados del martes al miércoles, se sumaron más de 200 anoche, unos 70 solamente en la Región Metropolitana, con 50 de ellos en la población La Pincoya, de Huechuraba.
El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, festejó el despliegue policial porque, aseguró, "muchos de estos traficantes de drogas utilizan este 11 de septiembre y salen a dispara y muchas personas resultan heridos de manera absolutamente impune".
Los informes preliminares respecto de los resultados de los últimos operativos señalan que se requisaron nueve armas de fuego dos de ellas de grueso calibre, destinadas al arriendo para narcotraficantes.