
Miércoles 17 de septiembre de 2008
Londres.- Los libros son una de las industrias más antiguas, aunque se han visto duramente afectados por la revolución digital. Las editoriales simplemente siguen seleccionándolos y editándolos a su propia lenta velocidad como si nada hubiera ocurrido. En una época en que un blog puede quedar obsoleto en cuestión de minutos, los publicadores parecen felices dejando pasar meses, incluso años, entre el momento en que el manuscrito es presentado y colocado en venta.
Lo curioso es que no parece que les cause ningún daño. En el Reino Unido, por ejemplo, las ventas de libros han aumentado su volumen anual cada uno de los últimos cinco años, entre los que destaca un incremento del seis por ciento el año pasado. No sorprende que los editores no protesten por las descargas ilegales como en la industria cinematográfica y musical.
Puede que hasta exista un vínculo entre digitalización y la actual marcha de los libros. El sufrimiento que implica leer en una pantalla tal vez esté aumentando el placer de disfrutar los libros en sus formatos de hace siglos. Recientemente leí un volumen completo en mi computador personal: una experiencia insoportable. Esta involucró mantener la máquina en diferentes ángulos para impedir que mi cuello cruja mientras trataba de manipular las dos teclas necesarias para moverme a la próxima pantalla y regularmente tener que oprimir otra tecla para reencender la luz de fondo. Nunca más.
E-reader
Es una experiencia mucho mejor leer libros en un aparato hecho con ese propósito como el e-reader de Sony, el Kindle de Amazon o el más versátil iLiad basado en Linux. Estos pueden ser leídos con facilidad a pleno sol, el tamaño de la letra puede ser aumentado y uno puede descargar un nuevo tomo cuando ha terminado uno viejo.
Pero son demasiado caros y han sido lentos en ganar la aceptación del público. A diferencia de la publicación, la distribución de los libros ha sido revolucionada por Amazon y abebooks.com, uno de los sitios que vende libros viejos y le ha dado una segunda oportunidad a las tiendas de libros de segunda mano que ahora pueden comerciar en internet.
Además, ha reducido enormemente las posibilidades de tropezarse con una ganga inesperada, porque los gerentes de las tiendas de libros pueden ver lo que los otros están cobrando online.
Los libros también han sido lentos en formar comunidades al estilo Facebook, aun cuando lo que uno lee es a menudo lo que uno tiene más en común con los demás. Esto ahora está cambiando, pero sigue siendo una práctica minoritaria. La última vez que escribí sobre eso, hace un año, librarything.com era la líder del mercado con sólo 200 mil miembros, mientras que goodreads.com solamente tenía 125 mil. Goodreads ahora ha pasado definitivamente delante de librarything y shelfari, con más de un millón de miembros, según alexa.com. Esto es un crecimiento enorme comparado con un año antes, pero poco importante comparado con la cantidad de personas que lee libros.
Un 51% de los miembros de Goodreads están en Estados Unidos. Estos sitios son realmente buenos incluso si uno sólo utiliza su función básica de catalogar los libros que está leyendo junto con los ratings: uno simplemente teclea las primeras palabras del título y todo sacado de una base de datos, incluyendo una foto de la carátula. Uno también puede ver lo que están leyendo sus amigos o formar grupos locales.
Leen por ti
Uno no tiene que leer un libro para disfrutarlo: se lo pueden leer a uno. El líder del mercado por una gran distancia es audible.com, actualmente propiedad de Amazon. La última vez que investigué, tenía más del 90% del mercado, lo que puede ayudar a explicar por qué sus precios son tan altos en una era digital en la que el costo de producir copias adicionales es casi cero. El excelente "A Thousand Splendid Suns" (Mil soles espléndidos), de Khaled Hosseini, cuesta 28 dólares en audible, mucho más que en papel. Necesita desesperadamente competencia nueva del tipo de la que proporciona silksoundbooks.com, donde se puede descargar a Julie Christie leyendo "Madame Bovary" (sin copyright) por el equivalente de aproximadamente 16 dólares estadounidenses.
Si eso es demasiado, entonces se puede descargar una versión sólo-texto de libros sin copyright en la venerable gutenberg.org, que en la actualidad afirma tener tres millones de descargas al mes. El actual best seller (o mejor dicho non-seller) es el tomo uno de "The Outline of Science" (Descripción general de la ciencia), de J. Arthur Thomson, seguido por el tomo uno del "Manual of Surgery" (Manual de cirugía). ¿Quién dijo que Internet sólo se trata de explicar?
The Guardian