
Lunes 6 de octubre de 2008
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Según sus autoras, la finalidad de la publicación es desmentir los grandes mitos en torno al sexo femenino y su búsqueda de placer. Eso, en lugar de un catálogo de 189 páginas sobre este tipo de utensilios. Raquel Traba escribe y Beatriz Higón ilustra las provocativas imágenes de un libro que acompaña muchas cabeceras del mundo y enseña a vivir el sexo con naturalidad.
El lanzamiento se hizo en una reunión de las del tipo "tuppersex", a la usanza de las vendedoras de recipientes plásticos donde se mostraba la utilidad de cada frasco, acá se demostraba in situ cómo se usa la "mercadería" sugerida en las páginas del libro. En definitiva, una clase de lo que puede hacerse con distintos juguetes eróticos. El objetivo, explicaron Traba e Higón, es "desmitificar roles y eliminar antiguos tabúes".
Se refieren, por ejemplo, a la importancia que tiene el correcto uso de palabras como "consolador" respecto de "vibrador", debido a que "cualquiera podría pensar que si alguien se consuela, es porque está triste, y no es así". Los vibradores, esconden, según Traba, una historia muy antigua que data de < ?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />
A las autoras les interesa que "todo lo que tenga que ver con el feminismo arraigue", y que las mujeres aprendan a vivir su sexualidad de una forma natural y sin tapujos. Los juguetes eróticos, dicen, han existido desde tiempos ancestrales, pero las mujeres siempre han estado excluidas del proceso; por eso ellas dan instrucciones precisas acerca de su empleo y aportan ideas como la del vibrador que se conecta al reproductor de música y que se mueve al ritmo de la melodía que se esté escuchando.
Traba explicó que el prototipo de cliente de su tienda ("Los placeres de Lola") es mujer de entre 30 y 40 años, aunque también compran desde chicas de 17 años hasta mujeres de 70, "y de todas las razas y clases sociales" porque, a su juicio, "todas las mujeres hablan el mismo lenguaje en sexo". De hecho, la mercadería se ha diversificado hasta encontrar películas sólo para ellas, muñecas dyke -como figuritas de acción pero para lesbianas- , bondage y todo tipo de amarras. Parte del libro y su galería de juguetes se pueden conocer en el sitio www.losplaceresdelola.com.