
Sábado 11 de octubre de 2008
El temblor político que provocó el desafío de RN al presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma -la portavoz de Renovación y actual diputada, Lily Pérez, asumió como representante del distrito 38 asegurando que será la próxima senadora por el Maule-, dejó como principal lesionado al inversionista y candidato presidencial, Sebastián Piñera. Ello, porque en la UDI reflotó con fuerza la idea de llevar un postulante propio para disputar La Moneda y, aunque la búsqueda de la figura que podría encarnar la opción es compleja, la tozudez en la tienda de calle Suecia 286 es más fuerte, y ya se habla de personeros como el senador Pablo Longueira o el independiente alcalde por Santiago, Raúl Alcaíno.
En medio de esta carrera, la senadora Evelyn Matthei también se ubicó en la lista de potenciales presidenciables: "Obvio que estaría dispuesta a aceptar el desafío. Yo quiero que se hagan ciertas cosas en Chile, que lo haga algún candidato de la Alianza. Tengo sueños con respecto a Chile que son muy fuertes, que nacen de convicciones y deseos profundos", sentenció en la Cuarta Región la legisladora, aunque precisó que su voluntad no implica que esté "buscando" ser abanderada.
La otrora compañera de Piñera a inicios de los '90 en la llamada "Patrulla Juvenil" y que protagonizó uno de los escándalos más recordados de la derecha, "el Piñergate" -el espionaje telefónico al inversionista que provocó el exilio de Matthei desde RN a la UDI-, aseveró que la posibilidad de que la UDI salga al camino de la figura mejor posicionada de la Alianza, "no debiese producir ningún quiebre" en el bloque.
"Sebastián Piñera decidió competir en las presidenciales pasadas y no ocurrió ningún quiebre. La UDI tiene que decidir en el próximo tiempo si quiere levantar a un candidato o no", dijo.
Cumbre unitaria
Mientras las réplicas de la polémica iniciada por Pérez y alimentada por Longueira aún se sienten en la oposición, las cúpulas optaron por dar una señal de unidad. "Es muy fome este cuento, es una lata. Hablemos de los hechos de sangre en la Concertación", exigió el presidente de RN, Carlos Larraín, luego de reunirse con Coloma en la sede UDI.
"Llegó el momento de la cosecha, hemos trabajo durante más de dos años por la unidad de la Alianza. Hemos trabajado intensamente para obtener un buen resultado municipal, ha sido la preocupación central ganar de la mano de la UDI, juntos en la próxima elección. Todo lo demás es música tonta. No nos vamos a dejar enredar por frasecitas más o frasecitas menos", argumentó el concejal por Las Condes, quien fue uno de los principales críticos a la determinación, visada por Piñera, de nominar a Pérez en el escaño que dejó el fallecido diputado Pedro Pablo Álvarez-Salamanca.
De hecho, afirman en la UDI, Larraín fue uno de los pocos que "le tomó el peso real" a la provocación de, en el mes de las elecciones, instalar en la palestra la competencia total en las parlamentarias. Ayer, y tras varios días con pintura de guerra, el ánimo era cerrar el capítulo, especialmente porque el objetivo principal de la UDI de marcar terreno frente a sus socios y dejar en claro que no aceptarán ningún desliz que implique una disminución del poderío electoral, se cumplió, convocando a personeros como Joaquín Lavín y José Yuraszeck a estar "disponibles" para competir.
"Después de las municipales, las directivas de RN y la UDI nos vamos a sentar para ver cómo enfrentamos los próximos desafíos. Este llamado de unidad es necesario porque viene una elección conjunta y, al menos yo siempre he sido partidario de la unidad", argumentó Coloma. LN