Sus críticos le llamaban el "fascista yuppie". Pero Jörg Haider, muerto el sábado en un accidente automovilístico a la edad de 58 años, era notoriamente difícil de definir. Siempre negó nexos con la extrema derecha, pese a elogiar las políticas nazis y a elaborar una exitosa carrera política alentando los temores a la inmigración en Austria.
Friedrich Meter, un ex oficial de las SS y antecesor de Haider en el liderazgo del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ, por sus siglas en alemán), dijo una vez sobre él: "Este hombre es un vendedor que puede vender cualquier producto".
Haider transformó al FPÖ en una colectividad importante, dejando atrás su pasado como movimiento marginal. Cuando asumió su liderazgo en 1986, la tienda política apenas alcanzaba el 5% de los votos. Para el 2000 ya había asegurado suficiente votación para ser parte de una coalición de Gobierno con el conservador Partido Popular.
"Toda opinión popular encuentra acogida en él. Le gusta verse como una víctima de las circunstancias. Decía que, en un momento u otro, había sido tratado como kurdo, palestino y hasta como judío", dijo su biógrafa Christa Zoechling en 1999.
RESENTIMIENTO
Haider nació en Bad Goisern, en la alta Austria. Su padre era fabricante de zapatos y un ex integrante de las SS, y su madre era profesora y líder de las Juventudes Hitleristas. Ambos se unieron al nazismo en 1929, cuando el partido era ilegal.
Después de la guerra, sus padres fueron relegados y sólo se les permitió trabajos manuales. Se ha dicho que el sentimiento de injusticia de sus progenitores influyó fuertemente en el joven Haider.
ODA AL TERCER REICH
A la edad de 16 años, ganó un concurso de debates acerca de si los austríacos eran alemanes. Luego estudió leyes en Viena, donde se incorporó a grupos nacionalistas consagrados a la gran Alemania.
En 1976, Haider ingresó al derechista Partido de la Libertad y se convirtió en su secretario general en la provincia de Carinthia, que se transformó en su base de poder político. En 1986 derrocó al ala liberal de su tienda política, pasó a ser su líder y tres años más tarde fue elegido gobernador, cargo al que debió renunciar en los ’90 cuando elogió las "ordenadas políticas de empleo" del Tercer Reich. Después, se refirió a los campos de concentración como campos penales nazis.
Hacia 1999, había moderado esa retórica y obtenido el 27% de los votos en las elecciones nacionales. Durante la campaña, Haider explotó exitosamente las inquietudes sobre la inmigración y los resentimientos por el creciente poder de la Unión Europea. La subsiguiente inclusión de su Partido en el Gobierno condujo a meses de sanciones por parte de la UE.
Haider rompió definitivamente con su tienda en 2005 y formó la más moderada Alianza para el Futuro de Austria (BZÖ).
En el reciente verano europeo protagonizó un regreso político para ayudar a la BZÖ a mejorar sus resultados en las últimas elecciones. La semana pasada, Haider se reunió con Heinz-Christian Strache, líder del FPÖ, en lo que pareció un intento exitoso por dejar de lado sus diferencias personales a favor de los buenos resultados conjuntos en las urnas electorales. Sumados los votos de ambos partidos llegaron al 28,2%, poniéndolos en igual pie que los socialdemócratas.