
Jueves 30 de octubre de 2008
Un total de 17 personas, todas ellas con lesiones de carácter leve, han sido atendidas hasta el momento en distintos centros hospitalarios de Pamplona, como víctimas de la explosión atribuida a ETA de un auto-bomba en un estacionamiento de la Universidad de Navarra, en España.
De acuerdo a las autoridades locales, dos de los heridos fueron llevados a hospitales de la ciudad, mientras otros 15 a la Clínica Universitaria, en general por cortes por cristales y por los efectos de la onda expansiva.
Citado por el diario El País, Jesús Tanco, del área de Relaciones Institucionales es "un milagro" que no haya víctimas mortales por el ataque que provocó un "estruendo terrible" al punto que hizo que se "tambalearan los cimientos" de los edificios cercanos.
El atentado provocó un incendio en una casona inmediata al lugar en que estalló el auto, junto al Edificio Central, muy próximo a la Biblioteca y a la Facultad de Comunicación, al igual que numerosos vehículos que estaban junto a este en horas en que había por lo menos un millar de alumnos en el sector.
Se indicó que a las 09:50 de esta mañana se recibió una llamada en nombre de ETA avisando de la colocación de un auto bomba en el "campus de la Universidad", aunque no fue posible localizar el vehículo, ya que el informante no precisó si se trataba de la universidad privada o de la pública.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que "quien puso la bomba no avisó bien intencionadamente o bien se equivocó. Da lo mismo: podíamos haber tenido una tragedia enorme en la Universidad que afortunadamente no se ha producido".
La alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, consideró "increíble que todavía tengamos a estos terroristas actuando". Se trata, agregó de "una lacra de una sociedad enferma" de la que espera que "pronto nos libremos".
El ataque ocurre dos días después de la desarticulación, en Pamplona y Valencia, del denominado "comando Nafarroa" de la organización extremista vasca que preparaba un atentado en Navarra.